La confederación del magisterio urbano de Bolivia expresó su repudio y calificó como un «golpe bajo» la eliminación de los aportes sindicales por descuento en planilla, establecida mediante el Decreto Supremo 5654. Afirmó que la medida no impedirá que el sector continúe con sus movilizaciones.
La posición fue expresada por el ejecutivo nacional Wilfredo Ajllahuanca, quien consideró que el decreto busca «desarticular al movimiento obrero, a la clase trabajadora y al magisterio».
«Con aportes o sin aportes nos vamos a seguir movilizando porque nosotros tenemos conciencia de clase», afirmó el dirigente.
El decreto en cuestión abroga las normas que permitían los descuentos sindicales por planilla en el sector público y establece que debe existir autorización de parte del trabajador.
Ajllahuanca comparó la medida con políticas aplicadas en la década de 1990 y afirmó que la eliminación de los descuentos por planilla pretende debilitar la capacidad de organización del magisterio. Sin embargo, sostuvo que el sector mantendrá su independencia política y sindical porque se financia con los aportes de sus afiliados.
Explicó que esos recursos permiten sostener la infraestructura sindical, brindar asesoría jurídica, financiar cursos de ascenso de categoría y cubrir gastos de funcionamiento de las federaciones. Según indicó, aproximadamente el 80% de las sedes sindicales del magisterio fueron construidas con recursos provenientes de los aportes de las bases.
El dirigente señaló que, en el caso de la Confederación, los aportes alcanzan aproximadamente un millón de bolivianos mensuales y entre ocho y 10 millones de bolivianos al año.
Asimismo, indicó que los recursos son sometidos a informes económicos y auditorías internas y externas, presentadas en los congresos ordinarios que se realizan cada dos años, de acuerdo con los estatutos de la organización.
El dirigente también expresó preocupación porque, según dijo, la medida podría extenderse a los aportes destinados a la Mutualidad del Magisterio Nacional (Mumanal), entidad que describió como un sistema de apoyo financiero voluntario para los docentes.
Finalmente, Ajllahuanca advirtió que el magisterio mantendrá una posición de rechazo al decreto y sostuvo que, una vez concluya el estado de excepción, el sector volverá a movilizarse junto a otros trabajadores.
“Lo único que está generando es que la bronca, la rabia de la clase trabajadora se está acumulando y después del estado de excepción seguramente se va nos vamos a volver a ver en las calles”, agregó. /ERBOL





