El frío característico del invierno paceño no fue suficiente para vaciar las calles. Desde las primeras horas de la tarde del sábado, miles de personas comenzaron a recorrer museos, galerías, teatros, plazas y espacios patrimoniales que abrieron sus puertas para celebrar la XX versión de la Larga Noche de Museos, una de las actividades culturales más esperadas del calendario de la sede de Gobierno.
Familias enteras, grupos de amigos, turistas y estudiantes caminaron por los distintos circuitos habilitados, donde el patrimonio histórico convivió con exposiciones de arte, música en vivo, danza, literatura y propuestas gastronómicas que transformaron a la ciudad en un gran escenario cultural.
Uno de los recorridos con mayor afluencia de visitantes fue el que une la calle Jaén con el Montículo de Sopocachi. En la emblemática vía colonial, los museos permanecieron abiertos hasta la noche, mientras largas filas se formaban para ingresar a los distintos espacios patrimoniales. A pocas cuadras, el Teatro Municipal Alberto Saavedra Pérez y la Casa de la Cultura Franz Tamayo recibieron a un constante flujo de público interesado en las exposiciones y presentaciones artísticas.
La música también marcó la jornada. En la plaza Abaroa, el jazz, el bolero y la música tradicional reunieron a decenas de familias que siguieron atentamente las presentaciones de la Banda Eduardo Caba, Música de Maestros y otros elencos invitados, convirtiendo el espacio en uno de los principales puntos de encuentro de la noche.
La propuesta cultural llegó igualmente a otros sectores de la ciudad. En el Museo Pipiripi, niños y padres participaron de actividades recreativas y de la «Ch’iti Chukuta Verbenita 2026», mientras que la Casa Distrital Jaime Sáenz abrió sus ambientes con una programación especial de arte y música. En la zona Sur, el Museo de Historia Natural recibió a visitantes interesados en conocer parte del patrimonio científico del país, y el Templete Semisubterráneo permitió redescubrir el legado arqueológico de las culturas prehispánicas.
Según la Alcaldía de La Paz, esta vigésima edición contó con cerca de 400 espacios culturales distribuidos en diferentes macrodistritos y registró un incremento del 20% en la oferta de actividades culturales y gastronómicas respecto a la pasada versión. La programación comenzó alrededor de las 15:00 y se extendió hasta altas horas de la noche.
Durante la inauguración, el alcalde César Dockweiler destacó que la Larga Noche de Museos se consolidó como un espacio que trasciende la promoción cultural y la reactivación económica para convertirse en un escenario de encuentro ciudadano y revalorización del patrimonio paceño.
Después de varias horas de recorrido, la imagen se repitió en distintos puntos de la ciudad: museos con largas filas, plazas convertidas en escenarios, artistas compartiendo su trabajo con el público y familias recorriendo el centro histórico. Por una noche, La Paz volvió a abrir las puertas de su memoria y confirmó que la cultura continúa siendo uno de los principales puntos de encuentro entre los paceños y quienes visitan la ciudad. /abi





