El Observatorio Astronómico Nacional Tarija – Bolivia informó que la Tierra, en su movimiento de traslación alrededor del Sol, describe una órbita elíptica que completa en 365,25 días. Asimismo, el planeta presenta una inclinación de 23,5 grados en su eje de rotación respecto a la perpendicular del plano orbital, circunstancias que explican la sucesión de las estaciones y la distribución desigual de la luz solar entre los hemisferios norte y sur durante el año.
Se explicó que el solsticio es un acontecimiento astronómico que señala los cambios estacionales y marca la llegada del invierno y del verano. En el caso del solsticio de invierno, este fenómeno ocurre cuando uno de los hemisferios terrestres se inclina más lejos del Sol, recibiendo una menor cantidad de luz diurna. Como consecuencia, se registra el día más corto y la noche más larga del año.
De acuerdo con la explicación científica difundida por el observatorio, la palabra solsticio proviene del latín solstitium, término que significa “Sol quieto” o “Sol estático”. Esta denominación surge porque durante esos días el movimiento aparente del Sol en el cielo parece detenerse temporalmente antes de invertir su trayectoria.
El inicio de las estaciones se determina por momentos específicos en los que la Tierra ocupa determinadas posiciones en su órbita alrededor del Sol. En el caso del invierno, esta condición se presenta cuando el Sol alcanza su posición más al norte sobre la eclíptica, llegando a una declinación máxima norte de +23,5 grados.
Asimismo, se destaca que la noche comprendida entre el 21 y el 22 de junio será la más larga del año, con una duración de 13 horas y 11 minutos. A partir de esa fecha, los días comenzarán a alargarse gradualmente, a medida que el Sol, en su movimiento aparente, inicie su retorno hacia el Ecuador y el hemisferio sur.
Según las efemérides astronómicas, este año el invierno comenzará el 21 de junio a las 04:25, hora boliviana, y se extenderá hasta el 23 de septiembre, fecha en la que dará inicio la primavera.
El frío invernal no se produce por la lejanía entre la Tierra y el Sol, sino por la inclinación del eje de rotación terrestre, factor determinante en la cantidad de radiación solar que recibe cada hemisferio.
Finalmente, el Observatorio Astronómico Nacional remarcó la importancia de observar los pequeños cambios que se producen diariamente en el cielo, ya que constituyen una forma de comprender la evolución de las estaciones y la dinámica del planeta. En ese sentido, señaló que los equinoccios y solsticios deben entenderse como parte natural del recorrido continuo de la Tierra alrededor del Sol, estableciendo el ritmo de las estaciones que experimentamos en esta región del planeta.





