La presidenta de la Cámara de Industria, Comercio y Servicios de Tarija (CAINCOTAR), Marina Ruiz, afirmó que el sector empresarial atraviesa una situación compleja a raíz de los bloqueos que afectan a distintas regiones del país, provocando dificultades en el transporte, el abastecimiento de materias primas y la comercialización de productos.
Ruiz señaló que Tarija se encuentra prácticamente aislada de importantes mercados nacionales debido a la falta de transitabilidad hacia departamentos como Cochabamba, La Paz, Oruro, Potosí y Sucre. Explicó que actualmente la relación comercial se mantiene únicamente con Santa Cruz, aunque aclaró que no todas las materias primas requeridas por las industrias provienen de esa región.
“Estamos siendo afectados como todos los sectores. Estamos aislados. No podemos llegar a Cochabamba, a La Paz, a Oruro, Potosí, Sucre. No hay transitabilidad”, manifestó.
La representante empresarial indicó que esta situación ha obligado a numerosas empresas a reducir o detener sus actividades, debido a que no pueden desarrollar con normalidad los procesos productivos que habitualmente realizan.
Asimismo, sostuvo que el sector industrial es uno de los más golpeados por la crisis y estimó que las pérdidas alcanzan aproximadamente 12 millones de dólares por día de movilizaciones. Señaló que, al acumularse los días de conflicto, el impacto económico se convierte en una cifra millonaria cuya recuperación resulta incierta.
“Por un día de movilizaciones, el sector industrial pierde alrededor de 12 millones de dólares diarios”, afirmó.
Ruiz explicó que la paralización de actividades también tiene consecuencias directas sobre el empleo y la estabilidad financiera de las empresas. Indicó que algunas unidades productivas han debido reducir personal debido a la falta de ingresos generada por la caída de ventas y la imposibilidad de cumplir con sus obligaciones económicas.
La presidenta de CAINCOTAR comparó la situación empresarial con la realidad de quienes dependen de ingresos diarios para subsistir, señalando que las empresas también necesitan generar recursos de manera constante para cubrir salarios, gastos operativos y otros compromisos.
Según detalló, prácticamente todas las empresas han sufrido algún grado de afectación. Algunas han paralizado parte de sus líneas de producción por la falta de materias primas, mientras que otras enfrentan dificultades para comercializar productos que permanecen almacenados debido a los problemas de transporte y acceso a mercados.
“Hoy en día creo que no hay ninguna empresa que esté trabajando de manera normal”, sostuvo.
Finalmente, Ruiz señaló que en algunas regiones del país, especialmente en La Paz, varias empresas han llegado incluso a cerrar sus operaciones. En el caso de Tarija, indicó que no se habla de cierres definitivos, pero sí de pausas temporales en las actividades productivas, a la espera de que la situación pueda resolverse y las empresas retomen su funcionamiento habitual.





