La gobernadora de Tarija, María René Soruco, expresó su preocupación por la situación que atraviesa el país y señaló que existe inquietud por los efectos que están generando los conflictos, particularmente en la ciudad de La Paz.
La autoridad manifestó que observa con preocupación el aislamiento de la población, así como las dificultades que enfrentan distintos emprendimientos y el incremento de los precios de los alimentos en medio de la crisis.
“Estamos esperanzados y estamos también acongojados al ver que la población, sobre todo en La Paz, está aislada, emprendimientos que se cierran, comida que está realmente con precios exorbitantes por la crisis”, afirmó.
En ese contexto, Soruco hizo un llamado al presidente del Estado y a los diferentes sectores involucrados para que prioricen el diálogo y busquen soluciones que permitan restablecer la tranquilidad en el país.
“Pedirle también al presidente, a todos los sectores, que puedan sentarse en una mesa de diálogo”, señaló.
Asimismo, consideró importante que se activen los mecanismos legales que correspondan con el objetivo de alcanzar la paz que, según indicó, espera la población boliviana.
“Que también se puedan activar todos los mecanismos legales para poder encontrar la paz que todos estamos esperando”, manifestó.
Respecto a la posibilidad de que se declare un estado de excepción, la gobernadora indicó que tiene conocimiento de que esa alternativa estaría siendo analizada y estimó que una decisión al respecto podría conocerse en las próximas horas.
“Con el estado de excepción tengo entendido que se está tratando. Me imagino que lo van a realizar en cuestión también de horas”, expresó.
Finalmente, Soruco reiteró que su posición se mantiene en defensa de la democracia y del cumplimiento de los mandatos constitucionales de las autoridades elegidas por voto popular.
“Nosotros estamos, como le digo, siempre apostando por la democracia, porque también las autoridades que fueron electas culminen su gestión como tiene que ser”, concluyó.





