En un sondeo de opinión realizado por el Directorio del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) de manera virtual a nivel nacional, la población coincidió en decir “basta”, expresar su rechazo a los bloqueos y pedir sanciones para los responsables.
“La gente dice basta, rechaza los bloqueos y pide sanción para los bloqueadores y sus promotores”, afirmó el gerente general del IBCE, Gary Rodríguez, en conferencia de prensa este jueves.
Fueron 1.400 respuestas que se registraron a partir del 26 de mayo. El gerente general del IBCE explicó que el 98% de las respuestas censuran a los bloqueos porque perjudican la actividad cotidiana y dañan la imagen del país.
De la misma manera, 77 de cada 100 personas dicen que eso influye negativamente en su trabajo y en la libre circulación, que es un derecho humano que no se respeta.
Además, el 96% rechaza los bloqueos como un mecanismo de presión y el 95% indica que el método para resolver diferencias o lograr aspiraciones debe ser el diálogo.
“Noventa de cada 100 personas están siendo afectadas de una u otra manera por los bloqueos y finalmente el 96% dice que bloquear es un delito, protestar no equivale a bloquear. Protestar es un derecho humano; bloquear es una actividad criminal por su naturaleza violenta”, aseguró Rodríguez.
En este contexto, agregó que el 95% de quienes participaron del sondeo de opinión piden la sanción a los promotores y a los bloqueadores.
Por otro lado, Rodríguez lamentó que el daño sea generalizado a la ciudadanía, pero en particular a los agentes económicos: productores agropecuarios, industriales, exportadores, importadores, transportistas, comerciantes, prestadores de servicio, los consumidores y los trabajadores.
Detalló que existen tres grandes pérdidas para Bolivia, “una peor que otra”. En lo económico, la Cámara Nacional de Exportadores reportó una caída de las exportaciones por más de 700 millones de dólares, lo que lleva a otro impacto económico en el agregado al sector productivo, comercial y de servicios que ya supera los 1.000 millones de dólares.
El segundo impacto es la pérdida de imagen internacional del país. “¿Quién va a querer venir a Bolivia a invertir a hacer negocios, turismo cuando no hay seguridad jurídica, previsibilidad en los caminos y ciudades, cuando hay unos violentos, unos pocos que están haciendo cada vez más difícil la vida a millones de bolivianos?”, se preguntó Rodríguez. Lo tercero, no menos importante, es la pérdida de vidas.
El gerente general del IBCE manifestó la preocupación de esta institución ante estos tres impactos, por lo que llamó a la reflexión a quienes “están en estas actitudes sediciosas en los caminos, en las carreteras, infringiendo la ley, vulnerando derechos humanos, como son: el derecho a la libre circulación, al trabajo, a la alimentación, a la salud y a vivir en paz”. /ABI





