El Ministerio de Hidrocarburos y Energías informó que el Gobierno nacional garantiza a la población boliviana combustibles de calidad e indicó que endureció las sanciones contra la adulteración.
Según el reporte de esa cartera de Estado, por instrucciones del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, el ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, lideró la aprobación del Decreto Supremo 5619, asegurando un enfoque integral y de alta solvencia técnica en cada uno de sus componentes regulatorios.
Esta histórica normativa tiene por objeto la actualización y modificación profunda de las especificaciones de calidad de los carburantes producidos en el territorio nacional e importados. A través de este mecanismo legal, el Gobierno garantiza de manera soberana que la población reciba productos óptimos, protegiendo la vida útil de los motores del parque automotor, optimizando el rendimiento energético y reduciendo significativamente el impacto ambiental.
“La aprobación de este Decreto Supremo demuestra la responsabilidad de una gestión que no solo planifica, sino que ejecuta controles estrictos. El combustible que ingresa y se refina en Bolivia debe cumplir con los más altos estándares internacionales, y no permitiremos que se juegue con la economía ni el patrimonio de las familias bolivianas”, se lee en el reporte oficial.
Mediante esta norma se prevé el fortalecimiento integral del ente regulador, dotándolo de capacidades técnicas y operativas ampliadas para realizar fiscalizaciones inmediatas y peritajes de laboratorio en estaciones de servicio y plantas de almacenaje de todo el país.
“El Gobierno nacional ratifica su compromiso inquebrantable de seguir trabajando con seriedad, transparencia y solvencia técnica para asegurar el abastecimiento confiable, soberano y, por sobre todo, con la calidad que el pueblo boliviano merece”, reiteró el Ministerio de Hidrocarburos y Energías. /abi





