La Defensoría del Pueblo y la Diócesis de El Alto piden habilitar corredores humanitarios, impulsar el diálogo y evitar discursos que incentiven la violencia. Ambas instituciones expresaron este viernes su preocupación por el impacto humano, económico y social que provocan los bloqueos y la conflictividad, especialmente en el departamento de La Paz.
“Ninguna medida de presión debe poner en riesgo derechos esenciales como el acceso a la salud, la alimentación, la integridad personal y la libre circulación de la población”, señala parte del pronunciamiento conjunto.
Además advirtieron que varias comunidades enfrentan dificultades para recibir alimentos y medicamentos, mientras productores no pueden trasladar sus cosechas. También alertaron sobre los obstáculos que enfrentan pacientes y personal médico para movilizarse.
El jueves se registraron hechos de violencia y destrozos durante las protestas de mineros cooperativistas y maestros que generaron zozobra en la población.
En el documento, exhortaron a los sectores movilizados garantizar el paso irrestricto de ambulancias, medicamentos, alimentos y combustible.
Las instituciones también convocaron a líderes políticos y sociales a actuar con prudencia y evitar discursos que profundicen la división entre bolivianos.
“Bolivia necesita reencontrarse en el camino del entendimiento, la escucha y el respeto mutuo”, concluye el pronunciamiento. /Erbol





