Momentos de tensión y preocupación se vivieron este martes en la zona de Río Seco, en la ciudad de El Alto, cuando grupos de Ponchos Rojos obligaron a comerciantes a cerrar sus puestos y lanzaron piedras contra minibuses y vehículos particulares.
Según reportes de testigos y videos difundidos en redes sociales, los motorizados aceleraban para escapar de los ataques, mientras pasajeros y conductores intentaban ponerse a salvo. Antes de los incidentes, uno de los dirigentes del grupo llamó a sumarse a la protesta: “Únanse a la lucha”, mientras avanzaba la marcha. Tras esta advertencia, comenzaron los ataques con piedras contra los vehículos que circulaban por la zona, destrozando parabrisas.
La presencia de los movilizados también generó alarma entre comerciantes y vecinos. Varios negocios cerraron sus puertas ante la amenaza de saqueos y daños a su mercadería. El cierre provocó pérdidas económicas y la paralización forzada de la actividad comercial en la zona.
“Nos vimos obligados a cerrar todo, retirar la mercadería y esperar a que pasara la movilización”, relató un comerciante afectado, quien pidió resguardar su identidad.
Hasta el momento, no se reportaron personas heridas ni aprehendidas; sin embargo, el hecho incrementó la incertidumbre entre los habitantes y comerciantes de Río Seco, preocupados por la posibilidad de nuevos bloqueos o agresiones en los próximos días.
La movilización de los Ponchos Rojos forma parte de una serie de protestas que, junto a sectores afines a la Central Obrera Boliviana (COB) y dirigentes movilizados, exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, mientras tensionan la actividad económica y la circulación de personas en la sede de gobierno. /ABI





