EDITORIAL: Tarija no se resigna. Tarija espera una Gobernación de gestión, de liderazgo y de acción

Newspaper WordPress Theme
spot_img

El cierre de una gestión pública siempre invita a la reflexión. No solo se trata de hacer balances administrativos, sino de evaluar el impacto real que deja en la vida de la gente. En el caso de la gestión de Óscar Montes al frente de la Gobernación de Tarija, la sensación que queda en buena parte de la población es clara, fue un periodo que pasó sin pena ni gloria.

Durante estos años, Tarija no encontró el impulso que esperaba. Más allá de actos protocolares y la constante entrega de personerías jurídicas, la gestión careció de obras estructurales, de visión de desarrollo y de respuestas concretas a las necesidades más urgentes del departamento. La narrativa repetida del “no hay plata” terminó convirtiéndose en una excusa permanente, en lugar de ser el punto de partida para buscar soluciones creativas, gestionar recursos o priorizar inversiones estratégicas.

Gobernar no es administrar la escasez con resignación, sino enfrentarla con liderazgo. Y es precisamente allí donde la gestión quedó en deuda. Tarija necesitaba decisiones firmes, proyectos claros y una hoja de ruta que devolviera la esperanza a su gente. En lugar de ello, se percibió una administración más enfocada en justificar sus limitaciones que en superarlas.

Resulta incluso desconcertante que, hacia el final de su mandato, se haya intentado instalar la idea de que se le hizo un favor al departamento. La memoria colectiva no olvida que hace cinco años se pidió —con insistencia— el respaldo del pueblo tarijeño. Ese voto de confianza no era un cheque en blanco, sino un compromiso de trabajo, resultados y responsabilidad.

Hoy, Tarija cierra un capítulo que deja más preguntas que respuestas. Sin embargo, también se abre una nueva etapa. Y en ese cambio, más allá de nombres o afinidades políticas, existe una certeza compartida, el departamento merece y puede estar mejor.

La nueva administración de la Gobernación que se estrena hoy, tiene ante sí una oportunidad histórica. La vara no está alta, pero la exigencia ciudadana sí lo está. Tarija necesita gestión, necesita liderazgo, necesita acción. No bastará con discursos ni con excusas; será imprescindible demostrar, desde el primer día, que se entiende la dimensión del desafío.

El futuro del departamento no puede seguir atrapado en la inercia o que se indique se esta cumpliendo con pagar las deudas de gestiones pasadas. Es momento de recuperar el dinamismo, de reactivar la economía, de ejecutar obras que transformen realidades y de devolverle a la población la confianza en sus autoridades.

spot_img

Artículos Relacionados

LAS MÁS LEIDAS

spot_img
spot_img