El economista Roberto Castillo afirmó que los precios continúan en ascenso, señalando que en los últimos días los materiales escolares han subido más, reflejando una presión constante sobre la economía familiar. Indicó que lo único que se puede reconocer es que ha bajado el riesgo país, aunque sostuvo que esta reducción responde más a expectativas que a mejoras estructurales en la producción o a un cambio en el modelo económico.
En ese sentido, remarcó que en Bolivia “seguimos sin modelo” y que continúa vigente el decreto 5516, el cual —según expresó— está condicionando varios aspectos, además de mantener la subvención como un elemento que calificó como “grato”.
Castillo advirtió que el país atraviesa un periodo complejo, donde el sector transporte podría movilizarse debido a que los costos operativos ya no les resultan sostenibles. A esto sumó la preocupación por la mala calidad del diésel y la gasolina, asegurando que las máquinas se están deteriorando y que ahora “ya no hacen filas en los surtidores, sino en los talleres mecánicos” para reparar los motores afectados.
Señaló que esta situación podría derivar en problemas sociales, cuestionando además que en los primeros 100 días no se hayan visto las medidas prometidas. Indicó que no se ha reducido la carga estatal en salarios y que se mantiene la misma estructura dentro del MAT, Yacimientos y la ANH. Mencionó también que hace una semana se habría forzado la renuncia de la directora de la ANH, quien —según dijo— salió “escapando”, al igual que el presidente de Yacimientos.
El economista sostuvo que existen muchas interrogantes sobre el precio del crudo del petróleo y afirmó que no percibe una estabilidad sólida, más allá de la baja del riesgo país. Aseguró que los resultados del PIB en los primeros dos meses muestran un PIB negativo en relación al año pasado, lo que evidencia —según manifestó— que el país sigue decreciendo en producción y no está generando los ingresos esperados ni fortaleciendo la balanza comercial.
Finalmente, consideró que la aparente estabilidad actual responde a la expectativa generada por el cambio de gobierno y a la gestión de financiamiento externo por parte del presidente. No obstante, advirtió que ese dinero deberá pagarse y que el país se está endeudando más, lo que, a su criterio, podría traer mayores consecuencias a futuro.





