Carnaval en Tarija es sinónimo de música, reencuentros, mojazón, coplas, abrazos largos y celebraciones que duran desde la mañana… hasta que el cuerpo diga basta. Pero en medio de la alegría, especialistas en salud recuerdan algo clave: la prevención también debe ser parte del outfit carnavalero.
Durante estas fechas, aumentan las reuniones sociales, el consumo de alcohol y las relaciones sexuales ocasionales, factores que elevan el riesgo de infecciones de transmisión sexual (ITS) y VIH, especialmente entre jóvenes que, por impulso o desinformación, bajan la guardia.
Personal de salud advierte que la euforia del momento puede jugar en contra. “Cuando hay alcohol o poca planificación, muchas veces se olvidan medidas básicas de protección, y ahí comienzan los problemas”, señalan.
Entre las principales recomendaciones está el uso correcto del preservativo en todas las relaciones sexuales, desde el inicio hasta el final, ya que es el método más eficaz para prevenir VIH, sífilis, gonorrea, clamidia y otras infecciones.
También aconsejan evitar relaciones sin protección con parejas ocasionales, no compartir objetos íntimos, realizarse pruebas periódicas de ITS y VIH, y acudir a centros de salud ante cualquier síntoma sospechoso como secreciones, ardor, llagas o malestar.
Otra sugerencia clave —y muy carnavalera— es moderar el consumo de alcohol, ya que las decisiones impulsivas suelen aparecer después del “último vasito”, que casualmente nunca es el último.
Las consecuencias de no cuidarse pueden ser serias. Algunas ITS pueden provocar dolor crónico, infertilidad, complicaciones en embarazos o infecciones generalizadas, mientras que el VIH, aunque tiene tratamiento, es una enfermedad de por vida que requiere medicación constante y control médico permanente.
“El carnaval dura unos días, pero una infección puede durar años”, recuerdan los profesionales, insistiendo en que la prevención no significa dejar de divertirse, sino disfrutar con responsabilidad.
En varios centros de salud se habilitan pruebas rápidas y orientación gratuita, por lo que invitan a la población joven a informarse y acceder a estos servicios sin miedo ni estigmas.
Porque la consigna es simple:
baile todo lo que quiera, cante fuerte, mójese, ría… pero cuídese.
Que el único recuerdo del carnaval sean fotos borrosas y anécdotas graciosas, no una visita al consultorio.





