El municipio de Yunchara atraviesa una compleja situación económica que no sería una excepción frente a la realidad que viven otros municipios del país, según manifestó Agustín Casasola, alcalde de Yunchara, quien explicó que, aunque se cuenta con el mismo presupuesto, el incremento del precio del combustible y la suba general de costos han reducido considerablemente la capacidad financiera municipal.
Casasola señaló que los recursos previstos para el transporte escolar, el desayuno escolar y otros gastos programados solo alcanzarán hasta mediados de la gestión. “Lamentablemente va a salir hasta medio año”, afirmó, advirtiendo que la próxima autoridad municipal tendrá serias dificultades para administrar los recursos disponibles.
El alcalde detalló que Yunchara maneja un presupuesto aproximado de cuatro millones y medio de bolivianos, monto que debe cubrir el desayuno escolar, transporte escolar, desastres naturales y otros gastos esenciales. “Esa es la plata que vas a manejar Yunchara”, expresó, remarcando que el municipio no cuenta con otras fuentes económicas propias.
“Esta plata que nosotros hemos presupuestado para este año, posiblemente nos alcance hasta medio año”, reiteró Casasola, quien además aclaró que no postulará nuevamente al cargo, ya que está cumpliendo un mandato por un año y dará un paso al costado para que asuma una nueva autoridad.
En relación a la estructura municipal, informó que el Concejo Municipal está conformado por cinco concejales, quienes perciben un salario líquido de aproximadamente tres mil ochocientos bolivianos, mientras que el alcalde recibe un ingreso líquido de seis mil bolivianos, calificando el presupuesto como muy limitado frente a la carga laboral existente.
Asimismo, el alcalde lamentó las dificultades para cumplir con el trabajo en comunidades debido al incremento del costo del combustible, señalando que el gasto se ha duplicado, lo que limita los desplazamientos. “Antes lo echaba a cien litros con un precio, ahora es el doble”, sostuvo.
Finalmente, Casasola explicó que Yunchara es un municipio netamente rural, que depende de recursos del Gobierno central y de programas de participación, por lo que expresó su esperanza de que la próxima autoridad, junto con la Gobernación y el Gobierno central, pueda gestionar normativas que permitan percibir nuevos recursos, ante la imposibilidad de generar ingresos alternativos propios.





