Ante versiones imprecisas difundidas sobre un supuesto «desmantelamiento irregular», la Aduana Nacional, en ejercicio de sus atribuciones, aclara a la opinión pública los hechos técnicos y legales detrás de este caso:
En diciembre de 2023, el Grupo de Reacción Inmediata Aduanera (GRIA) en Tarija interceptó un bus (Placa 1604-KCF) cuyo chasis presentaba soldaduras rústicas y vestigios de implantación.
Para garantizar la objetividad del caso, la Aduana Nacional solicitó un peritaje técnico a DIPROVE, el cual concluyó que el chasis fue alterado mediante soldadura de alta fusión. Además, se confirmó que el vehículo era un «híbrido» ensamblado artesanalmente con partes de distintas marcas y modelos (Volvo, Mercedes Benz y Marco Polo), lo cual contraviene las normas de seguridad vial.
Debe considerarse que al demostrarse que el motorizado tiene el chasis adulterado, el mismo se clasifica legalmente como mercancía prohibida (D.S. 28963). Este tipo de vehículos representa un peligro inminente para la seguridad vial y la vida de los pasajeros, al carecer de garantías estructurales de fábrica.
Tras agotarse las etapas de valoración de pruebas y respetando el debido proceso, se emitió la Resolución Sancionatoria de comiso definitivo, y en cumplimiento del Artículo 157 Bis del Reglamento a la Ley General de Aduanas, se procedió a la destrucción del motorizado, procedimiento obligatorio para vehículos que atentan contra la seguridad de los bolivianos.
Se rechaza el intento de inducir al error a las autoridades alegando que el bus provenía de un remate, pues los elementos de prueba producidos en el proceso demuestran la suplantación de identidad de un vehículo legalmente importado para intentar «blanquear» un motorizado observado.
La Aduana Nacional ratifica que, si bien el afectado tiene la potestad de usar las vías de impugnación que por derecho le corresponden, estas no invalidan las acciones administrativas ejecutadas para retirar de circulación vehículos que ponen en riesgo a la sociedad boliviana.





