En Tarija, el Día de los Reyes Magos 6 de enero no pasa desapercibido: es una de las fiestas navideñas más esperadas por familias, niños y comunidades rurales, donde se combinan fe, música, danza y encuentros sociales.
A diferencia de otras regiones, en esta ciudad sureña la jornada representa el cierre significativo del tiempo navideño y se celebra con prácticas profundamente arraigadas en la cultura chapaca.
¿Qué se hace en Tarija?
🔹 Adoraciones al Niño Jesús:
Desde temprano, los fieles llevan sus “Niños de cera” —figuras del Niño Jesús embellecidas— a las parroquias y templos para recibir bendición y música de villancicos o tonadas tradicionales. En muchos barrios se organizan adoraciones comunitarias con bandas y cánticos típicos.
“Si no hay adoración, no hay Reyes”, comenta Doña Rosa Flores, vecina del barrio San Roque. “Así nos enseñaron nuestros abuelos: cantando se despide al Niño y se agradece por lo recibido”, explica.
🔹 Trenzadas en plazas y barrios:
Las trenzadas, una especie de baile danzante alrededor de postes adornados con cintas de colores, reúnen a niños, jóvenes y adultos en la Plazuela Sucre y otros espacios públicos. Esta danza popular se acompaña de música chapaca y es uno de los símbolos más representativos de la fecha.
“Aquí no importa la edad, todos bailan”, señala Miguel Arce, organizador vecinal del barrio las panosas. “Es una costumbre que no queremos perder porque identifica a Tarija”, afirma.
🔹 Chocolatadas y agasajo infantil:
Grupos vecinales, parroquias y la alcaldía organizan chocolatadas gratuitas para los más pequeños, repartiendo chocolate caliente, pan, dulces y juegos, incentivando la participación familiar y comunitaria.
Una tradición que une generaciones
Para muchos tarijeños, esta celebración es más que un rito religioso: es una ocasión para perpetuar estilos culturales propios de la región, reforzar lazos entre vecinos y compartir la alegría del inicio de un nuevo año bajo la mirada del Niño Jesús y los Reyes Magos.





