El ejecutivo de la Federación de Autotransporte 15 de Abril de Tarija, Gabriel Pérez, expuso el impacto directo del incremento en el costo del combustible sobre el transporte interdepartamental. Según su relato, un cambio drástico en el gasto operativo está comprometiendo la sostenibilidad del sector, trasladando la carga económica a los propietarios de los buses y generando pérdidas si no se ajustan las tarifas.
En una declaración contundente, Pérez explicó que “antes un tanque de flota se llenaba con 1.100 bolivianos para ir a Santa Cruz y ahora se llena con 4.000 bolivianos y eso irá a costa del dueño del bus”, subrayando que el sector no puede continuar bajo esas condiciones. Remarcó además que “si queremos seguir trabajando no lo podemos hacer a pérdida eso es así, hagan los números”, dejando claro que la ecuación actual empuja a los operadores a trabajar con el bolsillo al límite.
El dirigente señaló que la respuesta debe ser inmediata y estructural. En ese marco, sostuvo que “se tienen que nivelar los pasajes interdepartamentales porque no nos pueden meter las manos al bolsillo”, enfatizando que la regulación no puede convertirse en una presión económica insostenible para quienes mueven la conectividad del país. Pérez apuntó también al rol de la autoridad competente, afirmando que “la ATT se tiene que sentar para hacer mesas de trabajo”, exigiendo la apertura de espacios de diálogo técnico que permitan evaluar y reequilibrar las tarifas con participación del sector.
Finalmente, el ejecutivo reiteró que el ajuste de los pasajes interdepartamentales no es un capricho, sino una necesidad operativa para evitar trabajar a pérdida y garantizar la continuidad del servicio bajo criterios de sostenibilidad económica y acuerdos concertados en mesas de trabajo con la ATT.





