El ejecutivo de los carniceros, Omar Figueroa, afirmó que el precio de la carne se mantiene y expresó su esperanza de que continúe de esa manera, señalando que el incremento de precios no beneficia al sector, ya que eleva considerablemente los costos de inversión sin mejorar las ganancias.
En declaraciones directas, Figueroa manifestó: “A nosotros, los que vendemos carne, no nos conviene nunca que suba el precio”, explicando que anteriormente 200 kilos de carne tenían un costo aproximado de 4.000 bolivianos, mientras que actualmente esa misma cantidad oscila entre 9.000 y 10.000 bolivianos, para obtener prácticamente la misma ganancia.
Asimismo, indicó que, pese al encarecimiento general de productos, existe una falta de circulante económico, lo que afecta el consumo. En el caso específico del sector cárnico, aseguró que hay abastecimiento por momentos y que no se registraron variaciones en los precios. Precisó que la carne especial se comercializa alrededor de 70 bolivianos, mientras que la carne molida se encuentra en aproximadamente 52 bolivianos, descartando alteraciones recientes.
El dirigente sostuvo que la especulación fue mayor en gestiones pasadas, cuando no existía un control efectivo sobre el contrabando, lo que generaba salida ilegal de carne y desabastecimiento interno. En ese marco afirmó: “La autoridad ahora tiene que adoptar otras medidas para poder abastecer y regular los precios”.
Finalmente, Figueroa cuestionó que Santa Cruz concentre el monopolio de la carne desde el año 2000, señalando que la exportación provoca desabastecimiento en otras regiones. Recordó que anteriormente se abastecían cerca de 100.000 kilos de carne por semana, y comparó que transportar 10.000 kilos antes demandaba una inversión de 80.000 bolivianos, mientras que actualmente se requieren entre 430.000 y 450.000 bolivianos para obtener una ganancia mensual.





