El economista Roberto Castillo se pronunció públicamente sobre el reciente “paquetazo” que ya se implementó, una medida que, según explicó, era esperada tras varios anuncios oficiales. Sin embargo, Castillo enfatizó que no se anticipaba que se aplicaría de esta manera, principalmente por el fuerte incremento de la gasolina en un 86% y el aumento de otros costos en hasta un 163%, lo cual —advirtió— no guarda equilibrio con la situación económica actual.
Durante su intervención, Castillo señaló que estas medidas generarán una espiral inflacionaria, ya que la inflación estará ahora impulsada por el incremento de los costos de producción. Según el economista, el sector agrícola y el transporte se verán obligados a ajustar sus precios, lo que repercutirá en los costos de consumo de toda la población.
Castillo también indicó que, si bien era necesario reducir el déficit fiscal, no se han tomado medidas sobre el gasto corriente del Estado, especialmente en lo que respecta al número de funcionarios públicos. En contraste, enfatizó que las decisiones adoptadas afectan al sector más trabajador de Bolivia, impactando a más del 80% de la población, correspondiente a los trabajadores informales.
“El incremento del salario mínimo nacional solo podría aliviar al 15% de la población que cuenta con empleo formal”, sostuvo Castillo, agregando que el aumento de la Renta Dignidad en 200 bolivianos, aunque porcentualmente pueda parecer significativo, no tendrá un efecto real frente a la inflación proyectada.
Finalmente, el economista estimó que la inflación podría superar el 30%, y adelantó que supermercados y ferreterías ya estarían ajustando sus precios. Castillo advirtió que a partir del lunes se tendrá un panorama más claro de las consecuencias directas del paquetazo, cuando los mercados reflejen plenamente los efectos de las medidas.





