La directora de Seguridad Ciudadana de la Alcaldía, Blanca Peñaloza, informó que, como brazo operativo del Gobierno Municipal y por instrucción del alcalde, se viene coordinando acciones conjuntas con la Policía Boliviana ante las denuncias por exceso de consumo de bebidas alcohólicas y los riesgos existentes en las islas flotantes construidas recientemente.
Peñaloza explicó que estas acciones responden a reportes ciudadanos que advierten sobre situaciones de peligro, por lo que se organizarán controles específicos con el objetivo de brindar seguridad a la población y a los visitantes. Remarcó que el trabajo será coordinado y dentro de las competencias municipales.
“Sabemos que ha habido denuncias por exceso de consumo de bebidas alcohólicas y por el peligro que existe en estas islas flotantes, por eso vamos a organizarnos con la Policía Boliviana para hacer los controles respectivos”, manifestó la autoridad municipal.
En cuanto a los horarios de atención, recordó que los restaurantes pueden atender hasta las 11 o 12 de la noche, mientras que la venta de bebidas alcohólicas en locales autorizados está permitida hasta las 3 de la madrugada. Sin embargo, aclaró que muchos de estos espacios operan como restaurantes, por lo que no pueden vender fuera del horario establecido por normativa.
La directora señaló que el municipio desplegará brigadas de guardias municipales junto a efectivos policiales en operativos de primer impacto, especialmente durante actividades nocturnas. Estos controles contemplarán el cumplimiento de horarios, el volumen de la música y el consumo responsable de alcohol.
“Tenemos varias denuncias de vecinos que no pueden descansar porque estos lugares estarían excediendo el horario, el volumen y el consumo de bebidas alcohólicas”, afirmó Peñaloza, subrayando que donde existe exceso de alcohol también se generan agresiones, cuya atención corresponde a la Policía Boliviana.
Finalmente, precisó que, dentro de sus atribuciones, el Gobierno Municipal puede realizar desalojos, elevar informes a la unidad de ingresos y solicitar sanciones o clausuras, aclarando que su rol es hacer cumplir la normativa y no sostener reuniones con los propietarios. Anunció que los controles serán permanentes y rutinarios, en coordinación con la Policía.





