PATRIA O MUERTE

Newspaper WordPress Theme
spot_img
por: Max Murillo Mendoza
Aquella expresión de Patria o Muerte, viene de la revolución cubana y su tradición combativa a la cabeza de soñadores jóvenes, que ética y moral en sus mochilas se lanzaron a conquistar su revolución (1959), llenando un vacío por todo el orbe como ejemplo, además enseñando que era posible construir otro tipo de Estado fuera del sistema, en favor de los más pobres y desheredados de la historia. Esas raíces del hombre nuevo, del ser que podía entregar su propia vida por el bien de los demás, por el bien de la Patria y sus sabores profundos en su historia.
Aquella expresión símbolo de valentía y cambio social, fue importada por las izquierdas bolivianas, sus clases altas por supuesto, como moda y pinta. Como receta de comportamiento totalitario, no como bandera de toma de consciencia. A  pesar del sacrificio de jóvenes bolivianos en los años 60 y 70, esas consignas no pasaron de ser simples modas y gritos importados de pinta. Pues los hechos históricos desechan totalmente que estas izquierdas de discurso, no eran los revolucionarios de la Sierra Maestra, sino unos corruptos más de las democracias tradicionales y reformistas de América Latina.
Presidentes pedófilos o presidentes analfabetos funcionales, que no tenían idea alguna de nuestras realidades y situaciones históricas que atravesamos. Sin consciencia alguna de nuestra miseria y pobreza, gritando como zombis de revolución y robando los bienes del Estado, que son patrimonio del pueblo. Aprovechando la degradación patrimonialista, en nombre de la revolución, en formas repugnantes de convivencia con los discursos revolucionarios. Y luego escapando cobardemente del país, al primer ruido de los petardos callejeros para cuidar todo lo robado y expoliado del Estado.
En realidad, lo más grave de la corrupción es la ausencia de valores humanos básicos como lo ético y moral. Ciertamente la ignorancia es el caldo de cultivo más abonado para la corrupción, pues no se puede pedir mucho a analfabetos y faltos de comportamientos en sentidos básicos. Sin embargo, la historia de Bolivia nos ha mostrado que sectores señoriales son tan corruptos, como sectores populares. En ambos grupos, lamentablemente, abundan los anti bolivianos, los anti patrióticos.
Nuestra Patria, maltratada y golpeada por derechista e izquierdistas de moda, espera desde siempre que el país profundo necesita de gente patriótica, de gente que cuide al Estado porque es el patrimonio colectivo y comunitario del pueblo boliviano, del anónimo, del que no tiene la palabra sino sólo el voto para opinar sobre su patrimonio. Nuestra Patria necesita de gente idónea y dispuesta a gastar su vida por la construcción de un Estado genuino y nuestro por fin.
Nuestra Patria necesita de gente consciente, que entienda de nuestras realidades de la Patria profunda, de quiénes sólo tienen la posta sanitaria y la escuelita para acceder a una vida más digna. Que sólo tienen al Estado para sobrevivir y salir adelante en la vida. Que sólo tienen al Estado para soñar con alguna vivienda, con algunos proyectos económicos gracias al Estado. Esos millones de compatriotas, necesitan de gente consciente: que cuide al Estado y no lo asalte y saquee en nombre de la revolución.
El mundo ha cambiado dramáticamente, para bien y para mal. Pero los bolivianos sólo tenemos a nuestra Patria. A este terruño que sigue siendo mal tratado, por gente no precisamente boliviana, es decir consciente de nuestras riquezas y potencialidades enormes, que no están siendo cuidadas ni explotadas para beneficio del país profundo.
La Patria, nuestra Patria expulsa a millones de bolivianos, sobre todo jóvenes que no les queda otra que partir con dolor y humillación, a otros lugares del mundo, sabiendo que serán explotados y humillados sólo por buscar una oportunidad en la vida. Realidad dolorosa que los gobernantes no son conscientes, pues no conocen de las reales necesidades sino por discursos, por asesorías que no tienen idea de lo que realmente es lo cotidiano en Bolivia.
Nuestra Patria también expulsa a miles de talentos entre profesionales y artistas, porque la Patria no les dan oportunidades para desarrollar dichos talentos. Perdemos científicos, pensadores, poetas, escritores, deportistas. En suma, todos nuestros valores agregados que Bolivia gasta en su formación; pero que no son aprovechados en su dimensión para desarrollar nuestra Patria. Esa sangría de nuestros talentos debería ser muy dolorosa; pero vemos que la política es inconsciente con esta durísima realidad. Prefieren la ignorancia a los talentos que tienen que irse de cualquier cosa, a realidades lejanas e inciertas.
Nuestra Patria sigue necesitando de gente patriótica; no de discursos y de moda, que vemos sólo hacen daño al país total. Nuestra Patria requiere con urgencia de gente cargada de ética y moral colectiva, con sabor al país profundo. De gente que entienda de las distintas realidades de Bolivia, de las distintas mentalidades y culturas que son nuestras potencialidades más importantes de nuestra historia.
Bolivia, nuestra Patria y casa común, necesita de su mejor gente dispuesta a sacrificarse por construir por fin un país de todos, donde podamos ganarnos la vida dignamente, donde podamos morir también dignamente.
spot_img

Artículos Relacionados

LAS MÁS LEIDAS

spot_img
spot_img