La selección boliviana perdió 3-0 este martes en Tokio frente a Japón, en un amistoso que evidenció las diferencias entre ambos equipos y dejó tareas pendientes para Óscar Villegas de cara a la repesca de marzo rumbo al Mundial 2026. La Verde, aunque tuvo algunos pasajes de reacción, no consiguió contrarrestar la intensidad ni el orden del conjunto local.
Japón impuso condiciones desde el inicio. Apenas a los 4 minutos, Daichi Kamada abrió el marcador tras una asistencia larga de Take Kubo, en una jugada que expuso las dificultades de Bolivia para ajustar la marca y frenar los avances rivales.
La defensa nacional sufrió durante gran parte del encuentro, especialmente por los desbordes constantes de los japoneses por ambas bandas. En ataque, Bolivia tampoco encontró claridad: las contras eran desactivadas rápidamente por un Japón que recuperaba su estructura defensiva con notable velocidad.
Para Bolivia, el amistoso deja enseñanzas de cara al desafío más importante del año: ajustar funcionamiento, mejorar la solidez defensiva y encontrar soluciones ofensivas antes del repechaje mundialista de marzo, donde la Verde buscará mantener vivo el sueño de llegar al Mundial 2026.





