Desde hace días, las canastas de panadería en los mercados populares y tiendas de barrio en la ciudad Sede de Gobierno volvieron a amanecer sin la marraqueta crujiente. Ese ícono alimenticio que acompaña el desayuno y almuerzo de los paceños ha desaparecido del mercado.
En zonas como San Pedro, las caseras aseguran que “no hay harina subvencionada”, motivo por el cual muchos panificadores optaron por elaborar únicamente pan surtido o “sarnita” para evitar el desabastecimiento total. “No sabemos hasta cuándo va a durar esto”, lamentó una vendedora en la exfábrica Figliozzi, donde solo se ofrece pan variado a precios diferenciados.





