EL LIBRO Y EL IDIOMA

Newspaper WordPress Theme
spot_img

Celebramos cada año el Día del Libro y las diferentes civilizaciones comprendieron su cardinal importancia y formulamos las preguntas: ¿Cómo podríamos labrar para la historia sin inexactas interpretaciones sobre lo que sucede en el mundo y lo que inventa la ciencia y la inagotable inventiva de mujeres y hombres sino es en un libro? ¿Será que el límite de nuestro idioma y la lectura de libros es el límite de nuestro conocimiento y del mundo?
El idioma es el lenguaje como actividad universal humana que utiliza un sistema de signos según determinadas reglas de enlace y la pregunta se puede contestar desde varias perspectivas: existen personas que andan por la vida con un escaso vocabulario y con poquísimos libros leídos que es aleatorio a su formación, realidad que puede significar una sensible desventaja para comunicarse y leer con concisión y comprensión.
Quien dispone de un amplio y siempre in crescendo (en aumento) vocabulario y un hábito para la lectura estará capacitado a diferenciar óptimamente los conceptos y explicarlos de una manera inteligible ayudado por la filosofía y la sociología.
Saint Exupery expresó: “Que el idioma es la fuente de los malentendidos” y lleva razón, pues quien dispone de un exiguo vocabulario está expuesto a confusiones y malentendidos y ¿Cómo se adquiere un amplio vocabulario?, con la lectura habitual y “durmiendo” con los diccionarios. Otra respuesta sería que el idioma ingresa intensamente en la conciencia de las personas y en la política porque la impronta cultural asume un importante rol.
Es innegable que en algunos idiomas se patentiza la fortaleza del patriarcado debido a que en la forma de comunicarse y básicamente en la estructura gramatical, no se contempla al género femenino o sea a las mujeres que son los seres más importantes de la creación.
En todos los postulados de los diferentes idiomas patriarcales se menciona genéricamente a los hombres como denominación que encapsula a hombres y mujeres, entonces, debemos asentir que se suscita una discriminación. Todas estas discrepancias están contenidas en los libros.
En Alemania se ha iniciado una polémica en diferentes exposiciones sobre la necesidad de abrogar esta discriminación y en cada profesión, oficio o cualquier actividad o estado de la mujer, ésta debe ser nombrada con su propio género.
Lo expuesto nos obliga a una sucesiva pregunta ¿El idioma nos domina o nosotros lo dominamos?, a ello se intenta responder que existe autonomía cuando hablamos y por la manera de hablar que es intuito persona, sin embargo, para la exactitud debemos obligadamente situarnos en la estructura del idioma, es decir, aproximarse al dominio de la gramática que a muchos no les agrada, para no ser malentendidos.
Otra pregunta que inquieta a la filosofía y a la sociología es: ¿Se refleja la evolución de la humanidad en el idioma y en la lectura de libros? seguramente sí, pues el idioma y la lectura están íntimamente unidos a la evolución de los pueblos. Conceptual y semánticamente las transformaciones son considerables y siguen sumando encontrando esas diferencias en los leales libros.
Dr. Mg. Raúl Pino-Ichazo Terrazas es abogado corporativo, posgrados en Filosofía y Ciencia Política Maestría CIDES-UMSA, Alta Gerencia para abogados (UCB-Harvard), Arbitraje y Conciliación, Interculturalidad y Educación Superior, Derecho Aeronáutico, Docencia en Educación Superior, doctor honoris causa en Humanidades (IWA-Cambridge University, USA).

spot_img

Artículos Relacionados

LAS MÁS LEIDAS

spot_img
spot_img