La Primera Sala del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil alcanzó este viernes la mayoría de votos necesaria para rechazar las últimas apelaciones del ex presidente Jair Bolsonaro y confirmar la sentencia de 27 años de cárcel por intento de golpe de Estado, dictada en septiembre.
El magistrado Alexandre de Moraes, relator del caso, fue el primero en pronunciarse y su voto fue secundado en las horas siguientes por los jueces Flávio Dino y Cristiano Zanin, según reportes del diario Folha de Sao Paulo. La votación virtual, que no contempla debate presencial, se extenderá hasta el viernes 14 de noviembre, pero se espera que el resultado final sea unánime contra el recurso presentado por Bolsonaro.
El proceso judicial, desarrollado en el plenário virtual del STF, implica que los jueces pueden emitir su voto en cualquier momento dentro del plazo estipulado. La jueza Cármen Lúcia aún no ha registrado su posición, mientras que el ministro Luiz Fux, tras dejar la Primera Sala, no participará en la apreciación de los recursos del ex mandatario ni de los demás acusados en la causa. La expectativa es que no se produzca una solicitud de vista ni se lleve el caso al pleno físico, descartando así dilaciones significativas en esta instancia.
En el voto de Moraes, presentado en un documento de 141 páginas al que accedió la Agence France-Presse, el magistrado reiteró el papel de Bolsonaro como principal líder de una organización criminal. El texto describe cómo, junto a varios colaboradores, conspiró para vulnerar el orden democrático tras su derrota electoral ante Luiz Inácio Lula da Silva en 2022. Moraes también reafirmó su acusación como instigador de los disturbios del 8 de enero de 2023, cuando cientos de seguidores de Bolsonaro irrumpieron en las sedes de los poderes públicos en Brasilia.
Durante el juicio, la defensa del ex presidente argumentó supuestas “profundas injusticias” y “contradicciones” en el fallo, denunciando obstáculos para el ejercicio de su derecho a la defensa y buscando reducir la pena. Sin embargo, Moraes descartó estas objeciones, afirmando que todas las pruebas estuvieron disponibles para los abogados y negó la existencia de restricciones a la defensa. “La sentencia fundamentó todas las etapas del cálculo de la pena”, escribió el juez, quien además cerró la puerta a una eventual disminución de la condena.





