Frider Quispe, representante de la Asociación del Chapaco, indicó que este martes culmina el plazo de 30 días acordado con el alcalde para la disolución del contrato de fotomultas. Recordó que la reunión incluyó a todas las instituciones del sector transporte, no solo al Chapaco, sino también a sindicatos y cooperativas de transporte libre, y que ahora están a la espera de una respuesta oficial del Alcalde.
Quispe señaló que el sector transporte se encuentra en estado de emergencia y que se realizarán reuniones para definir las próximas decisiones. Advirtió que, aunque se prevé una paralización temporal en caso de no obtener una respuesta favorable, esta no garantiza que las fotomultas no se
reactiven posteriormente.
El representante explicó que la medida afecta no solo al transporte sino a toda la población de Tarija, ya que las multas se consideran excesivas, llegando a duplicarse en menos de 20 días y alcanzando montos de 2.000 bolivianos, cifras que superan los pagos normales de impuestos para el sector. “Estamos peor que con los impuestos, por eso hemos decidido no cancelar ni un peso mientras no haya solución”, enfatizó.
Finalmente, Quispe indicó que mañana se espera un pronunciamiento oficial del alcalde, quien deberá informar si se logró la disolución del contrato o no.





