El vocero de Anavit, José Luís Sánchez, expresó su preocupación por los productores de San Jacinto Norte, zona reconocida por la producción de uva de mesa de alta calidad, que podría verse afectada por las recientes granizadas. Señaló que ante una pérdida total, las viñas tardarían tres años en recuperarse, y que hasta ahora no se tienen reportes completos de otras comunidades vitivinícolas afectadas.
Sánchez relató que la precipitación intensa ha sido limitada en otras áreas, y destacó que gracias a la protección de la Virgencita de Chaguaya y San Roque, los daños mayores fueron evitados. Ante esta situación, las comunidades se están organizando en asambleas, donde cada productor aporta recursos para comprar bombas antigranizo.
Estas bombas, fabricadas en Tarija por un productor local, contienen yoduro de plata y se activan a cierta altura para neutralizar el granizo, con un costo de 400 a 500 bolivianos cada una. Sánchez enfatizó que esta estrategia es crucial ya que, según él, muchas autoridades no han colaborado, por lo que los mismos productores deben buscar soluciones.





