Oscar Piastri empieza a convertirse en uno de los valores más seguros de la F1. No suele cometer graves errores, regula el ritmo de los neumáticos a su antojo y exprime el MCL39 cuando toca para no dejar opción a sus rivales. Es cierto que tiene el mejor coche, pero también lo conduce Lando Norris y se queda de nuevo a 10 puntos del liderato, mientras que Leclerc tuvo una actuación estelar llegando al podio desde el séptimo lugar.
En el Gran Premio de España, el australiano culminó un fin de semana perfecto. Mantuvo la pole, logró sostener el liderato frente a Verstappen, que adelantó a Lando en la salida y se encaminó a otra carrera aburrida para sus perseguidores. Es de lo más rocoso y consistente que ha aparecido de la nueva generación y le saca todo el rédito, con cinco victorias en 9 carreras en 2025.
Norris, pese a errores graves, ha terminado segundo. Le da para eso, para remontar a Verstappen y pasarlo sin problemas, pero se le ha puesto cara de segundo piloto de McLaren y quizá del campeonato, aunque quedan casi dos tercios del mismo por disputarse.
La avería de Antonelli a falta de 9 vueltas para el final provocó un safety, una parada extra para todos y una relanzada en la que ardió Troya. Max sólo tenía un juego de duros para defender el tercero y lo perdió, fue sancionado por tocar a Russell y acabó despeñado en la clasificación hasta el 10º, con los 10 segundos finales sumados a su tiempo. Puede que ponerse terco como se puso con el inglés, al que le tiene gato desde el año pasado, le cueste el quinto mundial seguido. Está a 49 puntos de Piastri y eso ya es demasiado.





