Una colocación incorrecta o una mala recepción del anticonceptivo en el organismo puede desencadenar serios desarreglos hormonales en las mujeres, situación que, de no ser tratada a tiempo, podría afectar tanto su salud física como emocional. El ginecólogo Luis Aramayo, especialista en salud reproductiva, explicó que este tipo de complicaciones no son raras y muchas veces no reciben la atención adecuada.
“El cuerpo femenino es muy sensible a los cambios hormonales, y si el anticonceptivo no es compatible con el organismo o si ha sido colocado de manera incorrecta, pueden presentarse síntomas como sangrados irregulares, dolores intensos, cambios de humor, acné severo, aumento de peso, pérdida del deseo sexual o incluso depresión”, indicó el especialista.
Aramayo señaló que es importante que la colocación de métodos como el implante subdérmico, el DIU hormonal o las inyecciones anticonceptivas sea realizada exclusivamente por profesionales capacitados, ya que un mal procedimiento puede tener consecuencias importantes. Además, recomendó una evaluación previa completa, que incluya exámenes hormonales y una revisión de antecedentes médicos, para determinar si el método elegido es el más adecuado para cada paciente.

También enfatizó que las mujeres deben acudir de inmediato al médico si experimentan efectos secundarios intensos después de iniciar el uso de un nuevo anticonceptivo. “Muchas mujeres normalizan el malestar porque creen que es parte del proceso, pero no debería ser así. El anticonceptivo correcto debe adaptarse sin alterar la calidad de vida”, subrayó.
Finalmente, Aramayo pidió a las autoridades de salud y centros médicos privados mejorar los protocolos de seguimiento para pacientes que utilizan anticonceptivos hormonales, con el fin de reducir los casos de desregulación y prevenir consecuencias a largo plazo.





