El número de muertos en dos ataques perpetrados este fin de semana en Perú por parte de presuntos mineros ilegales contra el yacimiento de oro Poderosa, ubicado en el norte del país, subió a cinco, pese a que inicialmente se reportaron dos fallecidos, informaron ayer fuentes oficiales.
El jefe de la División de Orden Público y Seguridad de la Policía Nacional, coronel Javier Arana, señaló a la agencia estatal Andina que una víctima murió en la madrugada del viernes, cuando un grupo de criminales, después de destruir una torre de alta tensión, ingresaron en una zona de la mina y dispararon contra los trabajadores.
Agregó que el sábado, en un segundo ataque, murieron cuatro personas más cuando los delincuentes dispararon contra una furgoneta que transportaba a 14 pasajeros cerca de la mina, ubicada en la provincia de Pataz, que ha sido declarada en emergencia por el aumento de la criminalidad.
Arana detalló que en esta segunda emboscada, dos trabajadores murieron en el acto y otros dos fallecieron en hospitales de la ciudad de Trujillo, capital de la región de La Libertad.
El suceso está siendo investigado por una unidad policial en Pataz, donde también hay destacados 100 agentes de la Dirección Nacional Operaciones Especiales (Dinoes) y 100 miembros del Ejército del Perú.
Este sábado, el gerente de Asuntos Corporativos de Poderosa, Pablo de la Flor, dijo a la emisora RPP que además de las víctimas había diez trabajadores con heridas de bala.





