La magistrada del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Rosmery Ruíz, salió al paso de las acusaciones en su contra y aclaró su relación con la empresa estatal de producción de papa frita. En sus declaraciones, Ruíz admitió haber sido accionista de dicha empresa, pero enfatizó que actualmente ya no forma parte de la misma.
“Es cierto que en su momento tuve participación en la empresa, pero hoy en día ya no tengo ninguna relación con ella”, afirmó Ruíz, en respuesta a versiones que cuestionaban un posible conflicto de intereses.
Las acusaciones en su contra generaron controversia en el ámbito judicial y político, lo que motivó a la magistrada a brindar explicaciones. Sin embargo, no se dieron más detalles sobre el tiempo y las condiciones en las que dejó de ser accionista.
Ruíz aseguró que su labor en el TSJ se rige por la ética y la transparencia, y que continuará desempeñando sus funciones sin interferencias ni conflictos de interés.





