Ver unos cuantos «disfrazados de Chunchos» en el carnaval de Oruro irritó a más de un tarijeño o a un devoto del Patrono San Roque, es que quien no lo sabe, no nació o vivió en Tarija no podrá entender que para los tarijeños la fiesta de San Roque de la cual es parte los promesantes Chunchos, y la fiesta de la Virgen de Chaguaya son símbolos sagrados, religiosos y de mucha fe siendo que en ambas fiestas no se consume ni una gota de alcohol.
Ahora ni duda cabe que a lo largo de la historia, la humanidad ha desarrollado diversas formas de espiritualidad y ritualidad. Dos grandes vertientes de estas expresiones han sido las tradiciones religiosas institucionalizadas y las tradiciones paganas. Mientras que las primeras suelen estar vinculadas a doctrinas organizadas y sistemas de creencias centralizados, las segundas se relacionan con prácticas más antiguas, descentralizadas y, a menudo, sincréticas.
Es innegable tambien que a pesar de sus diferencias, lo religioso y lo pagano han coexistido en diferentes momentos históricos. Muchas festividades actuales tienen raíces paganas que fueron reinterpretadas por religiones organizadas, como la Navidad y la Pascua en el cristianismo. Además, en diversas culturas, se han fusionado creencias indígenas con doctrinas religiosas dominantes, generando un sincretismo que perdura hasta hoy.
Es así que más que oponerse, las tradiciones religiosas y paganas han sido parte de un mismo proceso de evolución espiritual y cultural. El desafío contemporáneo es reconocer el valor de ambas sin prejuicios, pero eso si respetando la diversidad de expresiones de lo sagrado con lo pagano.





