Camilo, un joven de la comunidad de San Luis, enfrentando un diagnóstico terminal de un tumor de glioma de alto grado, pidió como último deseo escuchar a la banda de guerra de su unidad educativa, la Unidad Educativa San Luis, a la que siempre soñó pertenecer. Su petición movilizó a compañeros, docentes y familiares en un emotivo acto que reflejó la solidaridad y el cariño hacia él.
Su madre, visiblemente conmovida, expresó su agradecimiento a quienes hicieron posible este homenaje. “Solo Dios sabe, pero él nos pidió como última voluntad escuchar a la banda del colegio. Yo les agradezco mucho el gesto que tuvieron con mi hijo. Solamente Dios dirá qué pasa con él, pero queremos hacerle sentir en vida el cariño de sus compañeros y de su familia. Si Dios se lo lleva, al menos se irá contento, y si le da una oportunidad más, qué mejor”.

El abuelo de Camilo también dirigió unas palabras llenas de gratitud y dolor. “Me duele mucho ver a mi nieto tan querido en esta enfermedad tan maligna. Quiero agradecer al profesor de música que dirige la banda, porque yo también soy profesor jubilado, con 30 años de retiro del Magisterio. Muchas gracias, queridos estudiantes, amigos, padres y madres de familia, por estar presentes con mi nieto”.
El acto fue un recordatorio del poder de la comunidad y del apoyo emocional en momentos difíciles. Camilo, rodeado del amor de sus seres queridos y con el sonido de la banda que tanto admiraba, vivió una experiencia inolvidable que resonará en el corazón de todos los presentes.





