Álvaro Zurita, director de la Terminal de Buses de Tarija, informó que la falta de diésel en la región está afectando gravemente las operaciones del transporte interdepartamental, ya que los buses que llegan a la terminal deben esperar entre uno a dos días para abastecerse de carburante en los surtidores locales. Esta situación ha llevado a la suspensión de servicios en varios días, generando complicaciones para los pasajeros y pérdidas económicas para el sector.
Zurita señaló que la escasez de diésel está afectando de forma directa la economía de la Terminal de Buses, la cual funciona como una unidad descentralizada que depende exclusivamente de sus ingresos para solventar sus gastos operativos, tales como salarios, mantenimiento de instalaciones y pago de servicios.
«Estamos en una situación muy apretada, pero confiamos en que esto mejore», expresó el director, quien enfatizó la urgencia de resolver el problema para evitar una crisis mayor que ponga en riesgo la sostenibilidad de la terminal y de sus empleados.





