Jake Paul continúa con su preparación para la pelea del 15 de noviembre en contra del excampeón del mundo, Mike Tyson, para lo cual ha tenido que subir de peso.
La pelea será la primera del YouTuber contra un boxeador de peso pesado, en un combate que debió realizarse inicialmente el pasado 20 de julio, pero un problema de salud de Iron Mike obligó a la postergación de la pelea.
Para no perder ritmo y cumplir con el contrato, además de le sirvió para mantenerse en forma, Paul decidió enfrentar entonces a Mike Perry, mientras que Tyson, de 58 años, se recuperaba de un brote de úlcera mientras hacia un viaje en avión.
Para ese entonces, Paul había subido de peso hasta llegar a las 230 libras (104.3 kg) para poder enfrentar al excampeón mundial de los pesos completos y un ícono en la historia del pugilismo estadounidense y mundial.
Paul tuvo que enfrentar a Perry, un ex peleador de UFC convertido en boxeador, al que derrotó en seis asaltos en una pelea en los pesos crucero de 200 libras (90 kg).
El YouTuber tuvo que bajar de golpe más de 10 kilos en un mes, y a pesar de ganar dicha pelea, los cambios físicos le pasaron factura al boxeador de 27 años.






