En medio de la controversia generada por la exigencia de los transportistas para aumentar las tarifas del transporte público en Tarija, el director de Salud de la Alcaldía, William Vaquera, aclaró que el Municipio no respaldará una subida drástica de 1,80 a 4 bolivianos, calificándola de irracional e insostenible para la economía de los ciudadanos.
Vaquera explicó que la solicitud de revisión de tarifas fue impulsada por sectores afectados por la crisis económica, quienes pidieron una actualización de la hoja de costos. Sin embargo, el Municipio decidió realizar un estudio técnico para evaluar la situación, el cual determinó un límite máximo de 3,40 bolivianos como tarifa viable. A pesar de esto, la Alcaldía enfatizó su intención de evitar confrontaciones entre las diferentes posturas y aseguró que no permitirá un aumento que genere conflictos sociales.
“Los sectores que son afectados por la crisis son los que han pedido que abramos la hoja de costos, pero no se puede incrementar la tarifa de 1.80 a 4 bolivianos», afirmó Vaquera. «El Municipio en lugar de aceptar esa tarifa lo que ha hecho es generar un estudio que dio una máxima de 3.40 bolivianos, pero no podemos permitir que esta pelea exista”, agregó, subrayando que la prioridad es mantener la paz social y garantizar que cualquier ajuste sea razonable y negociado de manera justa.
Este posicionamiento de la Alcaldía marca un claro límite en las negociaciones, subrayando que, si bien comprenden las dificultades que enfrenta el sector de transporte, no avalarán una tarifa que considere excesiva y que pueda agravar la situación económica de los usuarios del transporte público en Tarija.





