En una entrevista exclusiva con La Voz de Tarija, el Viceministro de Defensa a los Derechos de Usuario y Consumidor, Jorge Silva, expone los incansables esfuerzos del Gobierno Nacional para regular los precios de la canasta alimentaria en el país. En un contexto mundial de aumento de precios y dificultades económicas, Silva asegura que Tarija se mantiene estable gracias a un monitoreo constante y efectivo del comportamiento de los precios.
“Tenemos un reporte permanente diario que realizamos sobre el comportamiento de precios en los diferentes mercados del país”, destaca Silva. Su compromiso con la transparencia y el bienestar de la población boliviana es evidente cuando menciona que uno de los puntos de referencia clave es el mercado Campesino de Tarija, donde se registran precios de 25 productos esenciales de la canasta básica como carne de res, pollo, cerdo, huevo, aceite, arroz y azúcar, entre otros.
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En un análisis detallado, Silva revela que en febrero de este año, el costo de estos 25 productos era de 387,30 bolivianos, mientras que al 14 de agosto se registró un costo de 389 bolivianos. “La diferencia es de solo 1,70 bolivianos, una cantidad que no es significativa para generar un ambiente de alza de precios o crisis económica”, enfatiza. Este leve incremento en precios demuestra la contención en el aumento de costos, lo que refleja un entorno más estable para los consumidores.
El Viceministro también destaca que, aunque algunos productos como los lácteos y ciertos alimentos importados han visto un incremento en sus precios debido a la oferta global y fluctuaciones en el mercado internacional, los productos nacionales no han sufrido alzas considerables. “En este sentido, la mayoría de los productos que consumen los bolivianos provienen de la producción nacional, la cual estamos asegurando y regulando”, afirma Silva.
Sin embargo, reconoce que existe una preocupación válida respecto a los productos importados cuyo aumento se ha visto influenciado por las condiciones del mercado global: “No podemos regular los precios de productos de otros países. Ya vienen con precios elevados y eso impacta a nuestros consumidores”. Esta realidad compleja plantea un reto tanto para el Gobierno como para las industrias nacionales, que se ven obligadas a ajustar sus precios debido al costo de insumos importados.
Silva señala que el papel del Gobierno es crucial para proteger a los consumidores de la especulación y el agio en el mercado. “Estamos haciendo un llamado a la industria nacional para que nos remitan una lista de productos y precios al consumidor final, para ver dónde se está generando esta especulación y actuar en consecuencia”, aseguró. Añade que se están tomando medidas para regular 80 productos que elabora la industria láctea, aunque solo cuatro están regulados actualmente.
Con la implementación de estrategias que buscan garantizar el acceso a productos a precios justos, el Viceministro reitera el compromiso del Gobierno para colaborar con los empresarios y la industria, fomentando un ambiente de confianza que beneficie tanto a productores como a consumidores.
“Nos encontramos en una encrucijada” dice Silva, “los productores están enfrentando mayores costos de producción mientras que los consumidores son reacios a aceptar cualquier incremento, ni siquiera de 10 centavos. En este sentido, es crucial encontrar un equilibrio que permita la sostenibilidad económica sin poner en riesgo el bienestar de las familias bolivianas.”
En conclusión, el trabajo del Viceministro Jorge Silva y su equipo es un reflejo del compromiso del Gobierno Nacional con la defensa de los derechos de los usuarios y consumidores. A pesar de los desafíos globales, el enfoque proactivo hacia la regulación de precios y el monitoreo constante del mercado evidencian una administración pública dedicada a la protección de la canasta alimentaria y el bienestar de los ciudadanos en Tarija y en todo el país.





