Como cada año, entre los meses de julio y octubre se vive en Tarija la temporada de estiaje, donde se presenta ausencia de lluvias, por lo que los niveles de presas y mantos freáticos bajan considerablemente; y al mismo tiempo la demanda de agua se vuelve mayor.
Debido a estos bajos niveles, la presión de las bombas que extraen el agua y la llevan a cada hogar en nuestra ciudad es insuficiente, por lo que los barrios ubicados en zonas altas empiezan a presentar desabasto del vital líquido.
Es por ello que se pide a la población hacer un uso correcto y responsable del agua en el hogar, revisando que no existan fugas, reciclando y reutilizando lo más posible el agua para la limpieza del hogar o regado de plantas. Evitar el uso de mangueras al lavar vehículos.
Es así que cuidar el agua es tarea de todos, pero tambien es importante recordar que existe una cooperativa encargada del manejo del líquido elemento, que cada año opta por lo más sencillo que es cortar o racionar el agua cuando su tarea debía ser ver la forma no sólo de paliar el problema sino de darle solución.
La escasez de agua no solo afecta a los hogares, sino también a las actividades económicas de Tarija.





