El director de Medio Ambiente de la Alcaldía de Tarija, Boris Fernández, ha confirmado que la reciente actividad sísmica en Tarija está relacionada con el potente terremoto que sacudió San Pedro de Atacama en Chile. Según Fernández, el acelerómetro de la ciudad registró una réplica de este evento sísmico, que ocurrió a una profundidad de 128 kilómetros con una magnitud de 7.8 grados en la escala de Richter. Aunque la réplica en Tarija duró entre 3 y 4 segundos, y su impacto fue principalmente en construcciones de altura, no se han reportado daños significativos ni nuevas réplicas.
El terremoto original, con epicentro en Chile, generó ondas expansivas que alcanzaron el valle central de Tarija, produciendo un susto considerable en la población. Aunque la intensidad en Tarija no fue tan alta como en la región epicentral, la energía liberada por el evento sísmico se manifestó a través de las estructuras de los edificios, especialmente en aquellos de mayor altura, donde las ondas sísmicas pueden sentirse con mayor intensidad.
Fernández explicó que la naturaleza de los terremotos implica que, después de un evento sísmico principal, es común que ocurran réplicas debido al reajuste de las placas tectónicas. Estas réplicas son una respuesta a la liberación de energía acumulada en la corteza terrestre. Afortunadamente, en el caso de Tarija, hasta el momento no se han registrado nuevas réplicas significativas tras el primer evento.
La preocupación de las autoridades y de la población radica en la posibilidad de que los temblores puedan continuar, afectando la estabilidad de las construcciones y la seguridad de los residentes. Fernández instó a la población a mantenerse informada y a estar preparada para posibles réplicas, aunque el impacto de estas réplicas suele ser menor que el del evento sísmico principal.
La Alcaldía de Tarija, a través de la Dirección de Medio Ambiente, está monitoreando de cerca la situación y trabajando en coordinación con expertos sísmicos para garantizar la seguridad de los ciudadanos. Se están llevando a cabo evaluaciones para asegurar que las construcciones en la ciudad cumplan con las normativas de seguridad sísmica, y se están implementando medidas para mitigar el impacto de futuros eventos sísmicos.
La recomendación a los ciudadanos es mantener la calma y seguir las pautas de seguridad en caso de temblores. Esto incluye reforzar las estructuras de los edificios, estar al tanto de las alertas sísmicas y conocer los procedimientos adecuados para protegerse durante un sismo. La Alcaldía también está preparando campañas de concienciación para educar a la población sobre cómo actuar en caso de sismos y cómo asegurar sus viviendas contra posibles daños.
En conclusión, el reciente temblor en Tarija, derivado del fuerte terremoto en San Pedro de Atacama, ha puesto en evidencia la importancia de la preparación y la prevención en materia sísmica. Aunque no se han reportado daños significativos ni nuevas réplicas, es fundamental que la población y las autoridades se mantengan alerta y continúen trabajando juntos para asegurar la seguridad y el bienestar de todos los residentes. La experiencia reciente subraya la necesidad de estar preparados y de tener en cuenta las medidas necesarias para enfrentar la actividad sísmica y proteger las vidas y propiedades.





