Una de las cualidades que añade y perfecciona al ser humano y está capacitado para ello, es la habilidad de escribir bien y, para hacerlo correctamente, es necesario someterse a una disciplina, respetando, por lo menos, los elementos más fundamentales.
Después de ese conocimiento que se transforma en norma en el escritor, recién se puede adquirir un estilo de escribir y comunicarse con signos de una manera apropiada; lo primero es hacer más claro el texto para lo cual es preciso controlar que la selección y la organización de las ideas se estructuren a favor del lector, que significa en un texto legible las informaciones nuevas se introduzcan una por una, es decir, gradualmente, partiendo siempre de las ideas que son próximas al lector.
De lo anterior se infiere que una eficaz presentación de las ideas se obtiene mediante un buen planteamiento del texto que se elabora a base de párrafos y apartados bien estructurados. Importante que las ideas sean ideales y estructuradas por la razón, desechando las conjeturas y las creencias.
Se debe asumir la práctica para una buena presentación que motiva a su lectura, que las palabras pueden disponerse de muchos modos, así, un orden distinto de los complementos y de las palabras genera un texto más inmediato, claro y fácil de leer, entonces, se recomienda preceptivamente que se debe controlar el orden de los elementos por lo que en una secuencia de complementos, es vital que el que escribe se pregunte si es posible mejorar el orden; para ello es aconsejable leer dos o tres veces cada frase que ya constituye un trabajo intelectivo propio y no es nada deleznable por su eficacia.
Deberá observarse la importancia de controlar la posición del complemento que especifica; si éste se refiere la sujeto lógico de la frase, habrá que colocarlo inmediatamente detrás del nombre que lo rige pues una posición diferente genera ambigüedad; así es claro escribir: un discurso del legislador contra la discriminación del divorcio y, es ambiguo escribir: un discurso contra la discriminación del legislador.
Otra costumbre muy útil a adquirir es evitar la coordinación de los verbos en régimen distinto, así no es recomendable escribir que Ramiro conocía y estudiaba con Teresa, pero sí es correcto escribir que Ramiro conocía a Teresa y estudiaba con ella. También es definitivamente correcto aproximar los elementos correlativos desde un punto de vista lógico ¿Qué se entiende por ello? Que es preciso evitar colocar adverbios e incisos, que son complementos y proposiciones entre el sujeto y predicado; entre predicado y complemento de objeto, auxiliar y participio pasado.
Ante una situación sobreviniente como esta se debe modificar el orden de las palabras, situando los elementos que distorsionan delante o detrás de las parejas de elementos que se citan. Esto es entendiblemente necesario sobre todo en incisos largos; estos ejemplos son ilustrativos: la famosa cantatriz en las primeras horas de la mañana regreso a su ciudad, es erróneo, por lo contrario, en las primeras horas de la mañana la famosa cantatriz regreso a su ciudad, es lo correcto.
Las expresiones tocantes a dos o más elementos de la frase se colocan delante y, en lo posible, junto a ellos, en función a la simetría de la frase y evidenciar esas relaciones múltiples, ejemplificamos: se gana peso de varias formas, comiendo, por ejemplo, comida chatarra frecuentemente y eligiendo una vida sedentaria, es incorrecto; correcto es: se gana peso de varias formas: por ejemplo, comiendo comida chatarra frecuentemente y eligiendo una vida sedentaria.
Un texto es notablemente incisivo cuando es sintético, es decir, que no contiene algún elemento superfluo. En innumerables situaciones es posible eliminar algunas palabras sin suprimir la información de la frase, con ese cuidado el texto obtiene fluidez y brevedad, así, es frecuente y posible eliminar los adjetivos indeterminados: tenía unos bellos ojos, mejor: tenía bellos ojos.
Para mejorar el propio estilo del que escribe es importante ser consciente antes que nada de las ventajas y desventajas de las diversas formas expositivas, y luego de las características del propio modo de escribir.
Dr. Mg. Raúl Pino-Ichazo Terrazas, es abogado, posgrados en Filosofia y Ciencia Política (Maestría CIDES-UMSA), Interculturalidad y Educación Superior, Alta Gerencia para abogados (UCB-HARVARD Conciliación y Arbitraje, Docencia en Educación Superior, Derecho Aeronáutico, Oratoria Jurídica, docente universitario en pre y posgrado, escritor.





