por: Jorge V. Ordenes-Lavadenz
A comienzos de 1912, con los otomanos o Imperio Turco en los
Balcanes, Bulgaria busca la autonomía de Macedonia y Serbia la
rechaza aunque el marzo 13, Bulgaria y Serbia se alían y se reparten
Macedonia con la mediación de Rusia. Se estipula en secreto que
Bulgaria ayudaría a Serbia si ésta fuese atacada por Austria-Hungría. Las
tensiones pululan y llevan a las dos guerras balcánicas (1912 y 1913)
que, de no haber sido por ellas, es probable que el detonante de la
Primera Guerra Mundial (1914-1918) no se hubiese producido en esa
región.
La Primera Guerra comienza el octubre 8, 1912, y enfrenta a la Liga de
los Balcanes: Bulgaria, Montenegro, Grecia y Serbia contra el Imperio
Otomano que ocupaba el sureste de Europa, Asia Occidental y el Norte
de África, del siglo XVI al temprano en XVIII. La Liga vence el octubre 8,
1912, sitia Adrianópolis (que capitula, marzo 28, 1913) y se detiene a 30
km de Estambul, antigua Constantinopla; en tanto los serbios avanzan
en Macedonia y Kosovo. Los griegos toman Salónica. En menos de dos
meses la Liga desaloja a los otomanos de Europa con excepción de
Kabul. En enero, 1913, hay golpe de estado en Turquía, se reinicia la
guerra pero la Liga vuelve a ganar. El junio 10, 1913, se firma la paz en
Londres: los otomanos pierden territorios que había regido desde el
siglo XV. Pero los “vencedores” disputan.
Insatisfecha, Bulgaria provoca la Segunda Guerra Balcánica en el verano
de 1913 y dura 33 días. Bulgaria contra sus ex aliados de Liga más
Rumania y el Imperio Otomano de la que salió derrotada. Se firma la
paz en el Tratado de Bucarest que modifica el Tratado de Londres que
puso fin a la Primera Guerra Balcánica. Serbia adquiere casi toda
Macedonia septentrional, Grecia la meridional incluyendo Salónica,
Rumania la Dobruja meridional, y los Otomanos Tracia Oriental con
Adrianópolis. Bulgaria queda con algo de Macedonia, Tracia occidental
y el sur de los montes Ródope. Militarmente, Serbia se potencia junto
con Rumania, y queda políticamente cercana a Rusia. El Tratado de
Bucarest (1913) pone fin a las guerras, aunque los búlgaros continúan
insatisfechos. Los griegos por su lado aún quieren territorio otomano y
los serbios austrohúngaros se inquietan. Las tensiones tienen
consecuencias nefastas.
Serbia y Austria-Hungría pugnan en torno a la ocupación austriaca de
Bosnia-Herzegovina y el junio 28, 1914, el serbio Gavrilo Princip asesina
en Sarajevo al archiduque de Austria Franz Ferdinanni. Austria-Hungría
achaca el asesinato a Serbia y, sabiendo que Rusia ayudaría a Serbia,
aguarda que el Kaiser Wilhelm de Alemania le asegure la suya… lo que
ocurre. El 28, julio, Austria-Hungría declara la guerra a Serbia y, a los
días, Rusia, Bélgica, Francia e Inglaterra se alían en contra de Austria-
Hungría y Alemania, y comienza la Primera Guerra Mundial.
La secuela fue la desaparición de cuatro imperios: el alemán, el
austrohúngaro, el ruso y el otomano; y sus dinastías: los Hohenzollern,
Hapsburgo, Romanov y los Osmanlí. M. White, en The Great Big Book of
Horrible Things (2012) dice: la Primera Guerra Mundial registró el
mayor número de muertos jamás visto en ninguna guerra anterior: 15
millones (8,5 millones de soldados, 6,6 millones de civiles sin incluir las
muertes por influenza y por las guerras civiles que siguieron). La
segunda guerra mundial, como consecuencia de la Primera, tuvo 66
millones de muertos. En la Primera no participaron Dinamarca,
Holanda, Noruega, España, Suecia y Suiza; ni en el Oriente: Afganistán,
China, Etiopía y Tailandia. Mayormente tampoco América Latina.
Oficial Principal de la RRPP del FMI (Ret.)–educador, escritor y columnista – Miembro de número de la Academia Boliviana de la Lengua – Miembro Corresponsal de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE)–Director, Red Global Educativa, Santa Cruz, Bolivia – Ciudadano Meritorio de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 2023





