Es Brasil quien lidera las exportaciones récord de América Latina a China, superando los 480.000 millones de dólares en 2023, según datos de la Administración de Aduanas de la República Popular China. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) señaló en un reciente informe que el grueso de las exportaciones latinoamericanas a China se concentra en seis productos: soja, cobre, mineral de hierro, petróleo, cátodo de cobre (la principal materia prima para la producción de barras de refuerzo de cobre para la industria de alambres y cables) y carne bovina, que en conjunto representan el 72% del total. De China, en cambio, los países latinoamericanos importan principalmente productos manufactureros, lo que ha tenido como efecto secundario “desplazar la producción regional”.
Brasil encabeza la lista de países de la región que más han ganado con Beijing. En 2023, el comercio bilateral fue de unos 939.000 millones de reales (unos 181.000 millones de dólares), cifra que incluye los aproximadamente 629.000 millones de reales (unos 121.000 millones de dólares) de bienes brasileños exportados. El país logró un superávit comercial de 356.000 millones de reales, unos 69.000 millones de dólares. Según datos del “Observatorio de la Complejidad Económica” (OEC) del MIT Media Lab, entre los principales productos exportados figuran la soja, que representa el 35,4% del total, el hierro (20,2%), el petróleo (18,6%), la carne de vacuno congelada (8,82%) y la pasta de papel (3,36%). Durante su visita a la capital china el año pasado, el presidente Lula firmó otros 15 nuevos acuerdos comerciales bilaterales por valor de 51.000 millones de reales (unos 10.000 millones de dólares), lo que podría aumentar el superávit comercial.
¿Pero todo este dinero llega a qué precio para Brasil? El Ministerio de Asuntos Exteriores, Itamaraty, siempre ha negado la participación del gigante latinoamericano en la “Belt and Road Initiative”. Se trata de la tan discutida “Nueva Ruta de la Seda”, el gran proyecto estratégico chino que, con la promesa de inversiones para la construcción de nuevas infraestructuras en los países firmantes, permite de hecho a China una expansión geopolítica y económica sin precedentes en esta visión del nuevo orden mundial multipolar que, junto con Rusia, Beijing impulsa. Sin embargo, algunos documentos oficiales parecen ir en otra dirección, como los de la Secretaría de Comunicación del gobierno de Pará, que a finales de febrero pasado anunció la visita de lo que su comité denomina la Comitiva Precursora de la “Ruta de la Seda Marítima a la Amazonia”. En concreto, desembarcaron en el pulmón del mundo representantes de Zhuhai Sino-Lac Supply Chain Co, Guangdong Nongfengbao y la Universidad de Hohai. Tal y como reza la web oficial de Zhuhai Sino-Lac Supply Chain Co. se trata de una empresa fundada en 2015 y “especializada en operaciones aduaneras transnacionales y almacenaje entre China y América Latina”. También desde su página web oficial se aprende que la empresa está construyendo un centro logístico dedicado a América Latina en el puerto Gaolan de la ciudad de Zhuhai. El motivo de la reciente visita a Brasil es el interés chino en construir esta Ruta de la Seda amazónica, en particular para los sectores de los biofertilizantes y la bioeconomía. El grupo también participó en reuniones en universidades del estado de Pará.





