El exdirigente del transporte, Hugo León, manifestó su desacuerdo con la renovación de la tarjeta y el etiquetado del B-SISA, puesto que son “un montón” de vehículos que tendrán que pagar por este trámite el monto 60 bolivianos y hace el cuestionamiento de a dónde irán esos recursos.
En ese marco, dijo que con el cobro para la renovación del B-SISA implicará alrededor de 150 millones de bolivianos, por eso propone que estos recursos se los debería repartir a los gobiernos municipales para que se lo invierta en señalización de rutas, educación vial y así sea un beneficio para los transportistas.
León expresó: “Eso se debería hacer con estos recursos y no usarlos para ir a engordar las arcas del estado. Ojalá la tarjeta no tenga fecha de caducidad como un documento de identidad o la propia licencia de conducir, porque sino cada 5 años habrá que pagar de nuevo y eso sí que sería una barbaridad”.
Para finalizar, arremetió contra el ejecutivo del Transporte Libre y lo calificó de “dictador” porque es senador suplente, por lo que es parte del Gobierno, con seguridad no va a decir absolutamente nada”.





