El Viernes Santo, una de las fechas más destacadas en el calendario litúrgico cristiano, se conmemora anualmente entre marzo y abril, marcando el día de la muerte de Jesús de Nazaret, un evento central en la tradición cristiana. Este día forma parte de la Semana Santa, un periodo de profunda reflexión y observancia para los creyentes católicos y de otras denominaciones cristianas en todo el mundo.
Según información proporcionada por el Vaticano, el Viernes Santo solía ser una jornada de luto, caracterizada por la abstinencia de alimentos y bebidas. Sin embargo, con el tiempo, esta fecha se ha convertido en una celebración solemne que recuerda la pasión, crucifixión y muerte de Jesús en la cruz.
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La liturgia del Viernes Santo se compone de varios momentos significativos, incluyendo la Liturgia de la Palabra, la Adoración de la Cruz y la Comunión. A través de estos rituales, los fieles son invitados a contemplar el sacrificio de Jesús como un acto de redención y amor divino.
Es importante destacar que durante el Viernes Santo y el día siguiente, solo se celebran dos sacramentos: la penitencia y la unción de los enfermos. La Iglesia católica dedica especial atención a esta fecha mediante la celebración de la Pasión del Señor, durante la cual se acostumbra a apagar las luces y guardar silencio al inicio del servicio religioso.
El Viernes Santo varía en fecha cada año debido al calendario lunar y la celebración de la Pascua judía, que se celebra en el primer domingo de luna llena después del equinoccio primaveral en el hemisferio norte y el equinoccio otoñal en el hemisferio sur. Para el año 2024, el Viernes Santo está programado para el 29 de marzo.
En este día, muchas familias en todo el mundo observan tradiciones religiosas, como la abstinencia de carne, como un acto de penitencia y respeto hacia el sacrificio de Jesús. Además, se realizan prácticas como cubrir las imágenes de Jesús en las iglesias con tela morada, descubriéndolas el Domingo de Resurrección. También se reza el Vía Crucis y se meditan las últimas siete palabras pronunciadas por Jesús en la cruz, profundizando en su significado espiritual.





