Paulina Mendoza, representante de las trabajadoras sexuales de Tarija, ha alzado su voz para denunciar la falta de acción de las autoridades ante situaciones de vulnerabilidad que enfrentan en su labor diaria. Según Mendoza, a pesar de encontrar mujeres sin documentación en lenocinios, las autoridades no toman medidas al respecto, lo que genera un ambiente de impunidad y miedo entre las trabajadoras sexuales.
La representante de este gremio señaló que, debido a las amenazas recibidas por parte de funcionarios y otras personas, se siente incapaz de denunciar públicamente estas situaciones. Afirmó que las trabajadoras sexuales son capturadas mediante llamadas telefónicas que las traen desde otras ciudades o departamentos, lo que evidencia una problemática de trata de personas.
Mendoza también mencionó la complicidad de algunos taxistas en prácticas delictivas, como el proxenetismo, al transportar a las trabajadoras sexuales de un lugar a otro para realizar sus servicios. Afirmó que esta falta de control por parte de las autoridades contribuye a perpetuar la situación de riesgo en la que se encuentran las trabajadoras sexuales, especialmente en términos de salud pública.
En este sentido, Mendoza hizo un llamado a las autoridades competentes para que tomen medidas concretas para garantizar la seguridad y protección de las trabajadoras sexuales en Tarija. Además, exigió un mayor control y regulación de la actividad, con el fin de prevenir situaciones de explotación y promover el respeto por los derechos laborales de este sector.





