Concluye el 2023 y con él, otro año que los tarijeños ven esfumadas las esperanzas de contar con una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), que no solo ayudará a reducir la contaminación en el emblemático río Guadalquivir, también dará bienestar a los vecinos del barrio San Luis, y zonas aledañas, que durante más de dos décadas han tenido que convivir con el hedor que desprenden las lagunas de oxidación.
El 2023 será otro año en el que la PTAR queda como promesa, una promesa que lanzó Evo Morales en la campaña electoral del 2015, también en la del 2019 y que el presidente Luis Arce se comprometió a cumplir en la campaña del 2020. Ocho años que la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales sigue en promesa.
Los avances
Pero no todo ha sido negativo. Hubo avances que permitirán no poner más excusas para concretar la obra.
El Gobierno municipal consiguió los terrenos donde se emplazará la infraestructura. Son 18 hectáreas ubicadas en la zona de Cabeza de Toro, las mismas que ya están registradas en Derechos Reales a nombre del Municipio.
Otro avance es la adecuación del estudio realizado por la consultora AETOS, para que el proyecto se emplace en Cabeza de Toro.





