Desde el 2021, el sector energético nacional experimentó un notable fortalecimiento con el comienzo de operaciones de la planta de fertilizantes NPK, la producción constante de la Planta Amoniaco y Urea, resultados positivos en pozos exploratorios y la implementación eficaz de medidas destinadas a asegurar el suministro de combustibles para el sector productivo y el transporte.
En la actualidad, la política energética enfrenta los retos inmediatos como el incremento de la producción de hidrocarburos y allana el camino hacia una transición energética equilibrada, donde el gas natural desempeña un papel preponderante en el proceso de industrialización.
Con el objetivo de restablecer las reservas y aumentar la producción de hidrocarburos en el país, desde junio de 2021, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) desarrolla con éxito el Plan de Reactivación del Upstream (PRU), compuesto por un total de 42 proyectos, donde varios de ellos se destacan por su magnitud e importancia estratégica.
En 2023 se evidencia un progreso importante con 13 de ellos en fase de ejecución y varios con resultados positivos, lo que demuestra la eficacia del enfoque estratégico.
Entre los proyectos destacan los pozos Yope-X1 y Yarará-X2 Remanso-X1 en Santa Cruz y Churumas-X2 en Tarija, según destaca un reporte del Ministerio de Hidrocarburos y Energías.
Además de las áreas convencionales, YPFB extendió sus esfuerzos hacia nuevas zonas, como Mayaya Centro, ubicada en el norte del departamento de La Paz. En este sitio, se anticipa el inicio de pruebas de producción entre finales de este año y enero del próximo.
El compromiso de YPFB se refleja en la diversidad de iniciativas del PRU, que se desarrolla a corto, mediano (2021 – 2025) y largo plazo (2025 – en adelante), con una inversión de $us 1.400 millones.
Asimismo, la exploración de nuevas áreas refuerza el papel de YPFB en la revitalización del plan de exploración y contribuye al fortalecimiento de la industria petrolera boliviana.





