Migración, censo, Santa Cruz, Bolivia y la construcción del desarrollo en el mundo

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Eduardo Claure

La migración se refiere a los cambios de residencia de las personas desde un lugar a otro, cruzando los límites geográficos, por ejemplo: de una región a otra, de una comunidad a otra. Son personas que llegan a un país o región diferente de su lugar de origen para establecerse en él temporal o definitivamente. En el plano internacional, no existe una definición universalmente aceptada de “migrante”. La definición ha sido elaborada por la International Organization for Migration OIM, para sus propios fines y no presupone ni establece la existencia de una nueva categoría jurídica.

El mundo y el desarrollo como tal, se ha construido en base a los migrantes. Por ejemplo, Estados Unidos es la nación más irlandesa del mundo; la población escandinava más grande se halla en el país del norte. En Nueva York viven muchos más judíos que en el Estado de Israel. La población judía de Miami excede la población judía de Tel Aviv. En el sudoeste de Pensilvania hay 50.000 serbios; Pittsburgh es la capital serbia de América. Chicago es la ciudad polaca más grande del mundo con 840.000 polacos, existen 100.000 más polacos en Chicago que en San Francisco. En Chicago viven 300.000 judíos, donde viven 400.000 árabes. Para el año 2002, las capitales estadounidenses del mundo árabe serían Nueva York, Detroit, Los Ángeles, y Derbon, Michigan. Los Estados Unidos es la segunda nación africana más grande del mundo.  Hay cincuenta y cuatro países en el África ahora que Eritrea se ha separado de Etiopia. Una cuarta parte de todos los africanos viven en uno solo de esos países, y ese país, Nigeria, es la única nación africana con una población de africanos mayor que la de Estados Unidos, aunque Brasil, no está tan lejos.  Pero las sorpresas estadísticas no terminan ahí, recientemente, los Estados Unidos, superaron a Colombia y Argentina para convertirse en el tercer país más grande de habla hispana del mundo. De los veinticinco países de habla castellana, solo México y España tienen una población hispana más grande que los Estados Unidos, y según todos los indicadores, los mexicanos estarán ahí, mañana. En 1997, en Anchorage, Alaska, el grupo étnico de mayor crecimiento en esas heladas tierras, eran los mexicanos, para el 2002, representaban el 5% de su población en esa capital, casi polar y, se preveía que para el 2050, los mexicanos superarán a la población de norteamericanos nativos de Alaska. Imagínense, en Anchorage, Alaska, los Estados Unidos tienen un anexo mexicano.

Los Estados Unidos -“el imperio”- se ha convertido en el receptor de población migrante del mundo.  En un mismo código postal en Nueva York, viven 123 nacionalidades distintas. Para apreciar esta estadística veamos que las 197 naciones que fueron a los Juegos Olímpicos de Atlanta representaban a casi todas las naciones del mundo. Y 123 nacionalidades, dos tercios de las naciones del mundo, viven en un mismo código postal del Distrito de Queens, de Nueva York.  Cuando uno ingresa a la Primera Iglesia Bautista de Flushing, Nueva York, mira, en la parte superior de los tubos de su órgano, una inmensa repisa que sostiene ochenta banderas, que representan a los miembros de esa comunidad religiosa, una feligresía, variadísima, según sus países de origen. 

La Costa Oeste, al norte de Saettle, al sur de “Hong-Couver” (Vancouver), la inmigración asiática es impresionante. La Costa Oeste de los Estados Unidos solía ser la puerta trasera de Europa. De pronto esta inmensa área, se ha convertido en “la puerta delantera de Asia”, el mundo ha dado un giro y, la costa oeste se ha convertido en la nueva frontera. Es el lugar donde los presidentes norteamericanos reciben a los presidentes de Asia: Seattle, Portland o Vancouver (que limita con Calgary y Regina del Canadá). Hoy en día las comunidades a “puerta cerrada” se han multiplicado más rápidamente que sus mismos guetos del siglo pasado. Los Estados Unidos, deja de ser eurocéntrico y los estadounidenses caucásicos están quedando en el 13% de la tierra de “raza blanca”. De hecho, las personas norteamericanas de pura cepa que salen de Chicago, escapando de esa “presencia ajena”, se encuentran o cruzan con otras que salen de Los Ángeles, con el mismo propósito.  El 51% de aquel país vive en 39 lugares que tienen, cada uno, una población de un millón o mas de habitantes y, a esos contextos socioespaciales intermedios, se van cada vez más gente, para “reencontrarse con sus iguales” …!? La iglesia de Uptown de Chicago, tiene quince estandartes en distintos idiomas que dicen “Jesucristo”, que son los idiomas que se hablan dentro de las cuatro manzanas del Distrito de la Iglesia.  En Inglaterra hay más musulmanes que todos los bautistas y metodistas de hace un siglo. El este de Londres es asiático. La población oriental de Londres es principalmente de Bangladesh, Pakistán y otros países asiáticos. Al sur del río Támesis hasta Claphaven es principalmente de color: sus residentes son de Uganda, de las Indias Occidentales y de Jamaica.  Londres occidental, más allá del distrito de los teatros y los palacios, es primordialmente árabe.

En el apogeo del Imperio Británico había cincuenta y dos naciones. Ahora todas esas naciones viven en Londres. “El Imperio Contraataca”, diríamos. Los británicos no saben cómo manejar esta “cosa”. Las iglesias de Estados Unidos y de la Bretaña, hacían su misión al otro lado del océano, en lugares recónditos. Ahora la misión ha llegado a casa, y las iglesias que históricamente han enviado misioneros “allá”, no saben muy bien cómo manejar el cambio de paradigma, aunque la teoría de la globalización, le ahorra trabajo y ejercicio mental al respecto. Francia solía reinar sobre cuarenta y seis países de habla francesa. Ahora los cuarenta y seis países viven en Paris. El Distrito 14 de Paris, es prácticamente 90% de Argelia. Al sur de Francia está Marsella, una ciudad del tamaño de Milwaukee, con 2 millones de habitantes sobre la Riviera francesa. El 31% son africanos. 80 millones de chinos viven fuera de China. En Alemania, Berlín, Mainz, Wuppertal, Hamburgo y otras ciudades están siendo moldeadas por turcos y otros grupos no precisamente alemanes o europeos. Hace más de un siglo Alemania con su política expansionista -empujón hacia el este-, construyó un ferrocarril hasta Estambul. Ahora los turcos vuelven a Alemania. Durante trescientos años Holanda reinó sobre Indonesia, hoy, en Ámsterdam el 20% de sus habitantes son musulmanes en muchos de sus barrios urbanos. 

En la era del desarrollo sostenible, los efectos de la migración en el desarrollo deben aprovecharse de manera sistemática mediante políticas de cooperación regional, en las que los países de origen y los países receptores colaboren para garantizar la dignidad de los migrantes, eliminar los obstáculos a la movilidad, mejorar las bases de conocimientos y reducir los costos de las transacciones de remesas. La buena noticia es que el cambio está a punto de llegar. En la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible los Estados Miembros de las Naciones Unidas se han comprometido a que la migración sea «ordenada, segura, regular y responsable». Esto no significa que de repente se abran las fronteras para todos, independientemente de la soberanía o la seguridad, sino que representa un compromiso de aprovechar la migración y la movilidad como una parte normal y beneficiosa de la economía mundial del siglo XXI.

Cuantos camba-collas existen hoy en la hermana república de Santa Cruz..? Cuanto han hecho de beneficio..? y, en el resto del país, las migraciones del siglo pasado, ya de establecimiento definitivo en los 9 departamentos, sin duda ha cambiado “realidades”, particulares, colectivas, sociales, económicas y otras, en fin, esta dinámica social, sería de grandísima utilidad conocer para realizar estudios sociales, económicos, culturales, políticos, etc., si hubiera censos de población y vivienda en los periodos que manda la ley, además de las investigaciones intercensales, que debiera ampliar el INE. Lamentablemente, la realidad, altamente politizada de Bolivia, impide gozar de información fresca, de datos relevantes y provoquen una lectura renovada y proyectada como país y sus nueve departamentos. Al final, es una vergüenza que vivamos de “proyecciones” y no sepamos cuantos somos y en qué condiciones estamos, definitivamente. ¡¡Como proyectar el futuro, si no conocemos nuestra realidad…!! No podemos vivir y planificar sobre conjeturas. Ni pensar en autonomías, federalismo, desarrollo político, pacto fiscal o nuevo contrato social.

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