Ucrania pide más armas después de ceder en una localidad clave del este

Ucrania insta a sus aliados a que le envíen más armas para «estabilizar» la situación en el Donbás, en el este del país, donde las fuerzas ucranianas recibieron el viernes la orden de retirarse de la ciudad estratégica de Severodonetsk tras semanas de bombardeos rusos.

 «Subrayé la necesidad de alcanzar la paridad en cuanto a armas respecto al enemigo», dijo el viernes el comandante en jefe de las fuerzas armadas ucranianas, Valeriy Zaluzhnyi, en Facebook. Esto «nos permitirá estabilizar la situación en la región más amenazada de Lugansk», añadió, refiriéndose a una conversación telefónica que mantuvo con su homólogo estadounidense, el general Mark Milley. Después de su fracaso en tomar Kiev, la capital, las tropas rusas centran su ofensiva en el sur y el este de Ucrania. Los combates arrecian sobre todo en la región del Donbás, una cuenca minera controlada en parte por los separatistas prorrusos desde 2014.

   Pero también se registran ataques en otras partes del territorio. La madrugada de este sábado, varios misiles fueron lanzados desde Bielorrusia, aliado diplomático de Moscú, hacia la región fronteriza de Chernígov, según el ejército ucraniano. «Veinte cohetes apuntaron contra el pueblo de Desna, lanzados desde territorio de Bielorrusia [y también] desde el aire», anunció en Facebook el mando Norte de las tropas ucranianas. En el Donbás, las fuerzas ucranianas cedieron el viernes Severodonetsk, escenario de sangrientos combates callejeros durante semanas y clave para el control del este.

   «Permanecer en posiciones que han sido bombardeadas incesantemente durante meses no tiene sentido», dijo Serguéi Gaidai, el gobernador de la región de Lugansk, donde se encuentra esta ciudad industrial. «Todas las infraestructuras críticas han sido destruidas. El 90% de la ciudad está dañada, el 80% de las casas tendrán que ser demolidas», explicó. Sin embargo, los expertos subrayan que el repliegue de los soldados ucranianos de Severodonetsk no supone necesariamente un cambio fundamental sobre el terreno./RFI