por: Raúl Pino-Ichazo Terrazas
El concepto del epígrafe, cuya rememoración es en mayo 03, no es independiente, como en innumerables veces se lo presenta; es incontestablemente inherente al concepto primigenio que es la libertad y ¿Qué se entiende por libertad? la libertad en general, es decir, de lo abstracto a concreto, es la exención de trabas; exención de determinación procedente del exterior con el condicionante que esta exención esté unida a una facultad de autodeterminarse en forma espontánea.
De este concepto se desprenden varias clases de libertad: la moral que en sentido lato es la facultad de poder resolverse a algo, es decir, decidirse a un tema, sin que impidan causas externas psíquicamente influyentes, ejemplificando: una amenaza; en sentido estricto es la facultad de resolverse a algo sin existencia de obligación contraria, ejemplificando: la decisión de dar un paseo.
La libertad psicológica que no excluya la atadura física ni la obligación moral, consiste en la facultad de poder resolverse a algo sin ataduras psíquicas antecedentes al acto de decisión que necesitan unívocamente la volición en un determinado sentido; en otros términos coloquiales, es la facultad de “querer como se quiera”, equivalente a la libertad de la voluntad.
Hasta este punto es necesario fundarse en nuestra naturaleza como seres finitos, anímicos, corpóreos, sobre sobre todo racionales y sociales, para asimilar con convencimiento que nuestra libertad no puede ser ilimitada como pretenden algunas teorías: el liberalismo y el anarquismo, por un lado y, peor, el antinomismo que rechaza toda atadura o convención legal.
Esta introducción que no es superficial, según el objeto respecto al cual se es libre, cabe señalar la libertad para la pública expresión oral, de prensa que debe necesariamente tomar en cuenta en cada acción los conceptos precitados que además se complementan con la libertad de conciencia como el derecho de poder seguir sin impedimento la propia conciencia personal; y ésta debería estar estructurada por la conciencia moral, las normas objetivas y los derechos de la comunidad.
También es importante, como parte de la formación de la conciencia, la libertad de religión; luego la libertad de profesión que elige el periodista y comunicador sin coacción física o moral. Se adhiere a ello la libertad de enseñanza e investigación como la posibilidad de seguir en ambos objetivos la verdad conocida y la certeza.
Es mandatorio comprender que estas clases de libertad incluida la libertad de enseñanza (aunque llame la atención) no pueden ir mas allá hasta que representen una amenaza real para la comunidad y los valores que esta debe custodiar con absoluta diligencia.
*abogado corporativo, posgrados en Interculturalidad y Educación Superior, Alta Gerencia para abogados, Filosofía y Ciencia Política (maestn), Arbitraje y Conciliación. Derecho Aeronáutico, Docencia en Educación Superior, doctor honoris causa (IWA-Cambridge University, USA).





