La marcha indígena que retornó a sus comunidades tras permanecer por 99 días en el departamento de Santa Cruz, agradeció la solidaridad de la población cruceña e incluso afirmó que el apoyo fue «más grande» que la indiferencia del Gobierno que no atendió sus demandas.
«Manifestamos de manera pública nuestro agradecimiento con Dios y los cruceños, cuya solidaridad ha sido tanto o más grande que la indiferencia del gobierno central», remarca en un pronunciamiento.
Asimismo, los indígenas aseguran que las autoridades de Estado solo «gobiernan para los miembros de un partido políticos y para los indígenas de tierras altas.
En otra parte del documento, afirman que su regreso a sus hogares fue con las «manos llenas» de avances y de esperanza en el futuro, pese a que ninguno de los cuatro poderes del Estado atendió sus necesidades.
Los indígenas iniciaron el 24 de agosto una marcha, a la cabeza de los líderes que participaron en la primera movilización por tierra y territorio en los años 90, durante 37 días recorrieron kilómetros y kilómetros desde la ciudad de Trinidad hasta llegar a Santa Cruz. La movilización fue en defensa de sus territorios y en contra de los avasallamientos.
En el camino elaboraron un pliego petitorio, además crearon el Parlamento Indígena orientado a trabajar en la autodeterminación y autogobierno de los pueblos originarios, en el marco del mandato constitucional.





